Estas son las once empresas e instituciones que tratan de fomentar el empleo en Carballo
CARBALLO MUNICIPIO
Feira do emprego e a formación | Analizaron propuestas, ofertas e intereses en una jornada pionera y muy completa desarrollada en el centro social ubicado en el polígono de Bértoa
30 sep 2022 . Actualizado a las 17:47 h.Fue la primera, y fue un éxito: la Feira do Emprego e a Formación celebrada ayer en Carballo ofreció variedad en la oferta, dinamismos en las presentaciones y paneles, y amplitud en la demanda. Empleo y formación, por sí mismos, abarcan un enorme espectro temático que se resumió con un programa detallado que ocupó una jornada entera, y en que confluyó la educación (sobre todo la formación profesional), la gestión del talento y la contratación, las tendencias empresariales y las oportunidades para encontrar trabajo, presentes y futuras.
Centradas sobre todo en el polígono de Carballo (organizaba la comunidad de propietarios, con el patrocinio del Concello), pero útiles para ir mucho más allá. Sorprendió hasta el novedoso foro, el nuevo centro social de la parroquia, junto a las naves y a escasa distancia de la sede de la entidad empresarial, con un salón de actos muy adecuado para actos de este tipo, y con otras dependencias aprovechadas por organismos e instituciones para darse a conocer. Y con presencia también pública, desde el Concello, con un área de Emprego muy activa, o la Xunta, con otro estand sobre la red de polos de emprendimiento de Galicia (doce centros distribuidos por toda la Comunidade para evaluar potencialidades de negocio) en cada zona, que incluyó la visita de la directora xeral de Emprendemento e Apoio ao Emprego, Margarita Ardao.
El valor del conocimiento de los oficios, más en auge
Una de las mesas redondas de la tarde versó sobre la gestión del talento en las empresas del polígono de Carballo, con presencia de Montse Campos, de Placasa; José Ángel Vázquez, de Metalúrgica BB; Cristina Velo, de la química Savelo; Pilar Martínez, de la textil Tamaso, y Javier Fernández, de Strow Sistemas (anclajes para fachadas). Compañías todas muy heterogéneas, cada una con sus peculiaridades y necesidades, y por tanto las intervenciones caminaron por senderos también variados, pero curiosamente uno de los temas más abordados (o el que más) fue el elevado valor de los oficios. De los trabajos tradicionales para los que siempre hubo muchos candidatos, pero ya no, más bien escasean, sobre todos los mejor formados y muy especializados, y están muy requeridos, bien pagados.
Todo esto lo contaban ante (entre otros asistentes) alumnos de ciclos que justamente se forman en esa vía. Formación que es básica, pero algunas de las empresas también se la dan a sus trabajadores. Y con mucho futuro. Vázquez, por ejemplo, dijo que estudiar mecanizados «é ter un posto de traballo garantido», pero lamentó que, aún hoy, falte esa «cultura dos oficios». Fernández, de 53 años, coincidió, y recordó cómo hace años incluso estaban mal vistos, con largas jornadas laborales y mal pagados. Y hoy, dijo, pasa justo al revés: las horas justas y bien pagadas. Puso como ejemplo (los ejemplos fueron constantes) cómo en esos tiempos los empleados bancarios solo trabajaban por las mañanas, y cobraban mucho, y justamente ahora eso ya ocurre con muchos de los empleados de estos oficios, especialmente en las empresas con jornada continua, y con salario no tan distantes. Para Fernández, otra de las ventajas de estas profesiones es que en cualquier momento un operario cualificado puede montar su empresa, ser autónomo, «se non está contento co xefe». La empresaria textil también lamentó que en lo suyo tampoco hay mucho relevo generacional, pero a que se trata de un sector fundamental y con trabajo asegurado.
La actitud, un factor fundamental
El talento es determinante, pero hay otros aspectos relevantes para destacar. La actitud en la empresa es uno de ellos, incluso más que las competencias sobre el papel, como señaló Javier Fernández y asintieron sus compañeros de estrado. «Os vosos teitos ides ter que marcalos vós», indicó José Ángel Vázquez, ante alumnos atentos que tímidamente se interesaron por el mundo laboral. Y en el debate salió un aspecto llamativo: la pertenencia a la zona rural como un valor añadido (frente a los que salen de un ambiente urbano) y que enlaza con la actitud, como también apuntó el edil Iván Andrade desde el público. La experiencia de los empresarios presentes coincidió en ese parecer.
El cambio en la cultura laboral marca los desafíos del mercado que viene
El ecosistema laboral cambia y se enfrenta a nuevos retos, conocidos y por descubrir, que cuatro expertos analizaron ayer en el Foro Voz celebrado en la Feira do Emprego e a Formación, dando entre todos una amplia perspectiva de una transformación que ya viene de atrás, y se acelera. Un «cambio de cultura laboral», como lo definió Diego Vázquez Reino, presidente de la Federación gallega de la construcción, y que afecta a su sector y a otros muchos de economía básica, primaria y tradicional. Y no queda otra que actuar y adaptarse. José Manuel Iglesias, del Clúster da Madeira, apuntó a la falta de relevo en esta y otras profesiones, y que las tendencias ya van incluso hacia construir casas en fábricas.
Flexibilidad
En general, los nuevos tiempos piden flexibilidad, «dar resposta ao que agora non existe», indicó Ignacio Abeal, de Nascor Consultores, y citaba un acto reciente del director de recursos humanos de Google en el sentido de que todo es más importante que una titulación. Para Iglesias, la claves es la «adaptabilidade» de quienes pueden hacer de todo, y además bien.
Vázquez defendió el valor de su sector y de la fundación que preside, que el año pasado formó a seis mil personas. Pero hacen falta muchas, unas 3.600 en Galicia. Las jubilaciones avanzan y los relevos cuestan. La construcción ya es otra (nada que ver en salarios, conciliación, carga horaria...), como la realidad a la que se enfrentan. Los fondos Next Generation darán aún más peso del que ya tiene a este sector, y es preciso atraer personal y avanzar en la profesionalización. Hay que «saber buscar», apuntó Abeal, y saber enseñar a la empresa el valor añadido que cada trabajador tiene. En esas ventanas personales hay mucho valor laboral. Tal vez a eso también se refería Iglesias cuando citaba, casi arengaba a los jóvenes de la sala, a que «todo o mundo ten que saber venderse. Todos teñen que ser comerciais e vendedores de si mesmos, e ver as cousas con ilusión».
La economía social, «a gran esquecida»
En el mercado laboral, la economía social «é a gran esquecida», dijo Dolores Fernández, la directora de Aspaber, con sede en A Brea (Carballo). Y eso que se ha avanzado, pero ella sabe bien de lo que habla, pues lleva decenios trabajando en este y otros temas relacionados. Y cree injusto que esté preterida porque aporta el 10 % del PIB, con más de 21.000 trabajadores. En Aspaber son 76.
Lamenta que a menudo el mercado deje de lado a veces a las personas que tienen mayores dificultades. «Tivemos que demostrar a nosa capacidade por nós mesmos, amosar dobremente que facemos o traballo, que non hai diferenzas», dijo. Una lucha diaria que finalmente ha ido cristalizando con contratos en grande empresas o instituciones. «Foi un traballo arduo, pero nós podemos dar solucións ás necesidades das empresas , formamos en polivalencia, dicímoslles que necesitan e facémolo», explicó. La feria, de hecho, también les sirve para explicar qué hacen y cómo. La formación dual la tienen, aunque sea diferente, y con prácticas, formando al trabajador para cada compañía en concreto. Y elogió al Concello de Carballo, «pioneiro en inclusión social», algo que agradecen más si cabe, ya que sus trabajadores «sempre parten dun menos dez para chegar á meta». En marcha está un proyecto para que estudiantes universitarios hagan prácticas con ellos.
«Hai que estar atentos aos cambios sociais»
Hay muchas recetas para salir adelante sin que las transformaciones en marcha acaben con uno. Para Diego Vázquez, la filosofía de empresa es crucial. Una marca, una seguridad, un hacer que permite captar, convencer. Algo que genera fidelidad, como en la suya, donde no es infrecuente que se jubilen trabajadores tras 50 años de empleados. Iglesias cree que, «se non te adaptas, desapareces», o que «hai que estar moi atentos aos cambios sociais», sobre todo para no llevarse sorpresas. La sociedad, dijo, evoluciona de manera rápida, y los proyectos empresariales a veces son lentos, por plazos, temas administrativos o económicos. Considera que es básico «saber como se fan as cousas».
Las empresas de éxito, indicó Abeal, son visionarias. Sus responsables, se refiere, porque deben «anticiparse ao futuro», y de ahí se genera el trabajo con pasión.
Iglesias recordó su caso personal (los ejemplos personales acompañaron generalmente varias explicaciones), al contar que trabajó en muchas tareas cuando estudiaba, «e todas as experiencias foron moi valiosas». Como más consejos, recordó la célebre cita de que el que resiste gana (muy habitual en Cela) o que «hai que superar os fracasos».
El alcalde y el presidente de los empresarios coruñeses, al cierre
La clausura del foro y de la Feira do Emprego en general estuvo a cargo del alcalde, Evencio Ferrero, y de Antonio Fontela Ramil, presiente de la Confederación de Empresarios de A Coruña. Ferrero destacó la importancia de «ir da man» en esta y otras actividades el empresariado, el tejido laboral y las Administraciones públicas. Fontela, por su parte, destacó la organización del acto y sus contenidos, y dijo que «é un luxo que Carballo teña uns políticos coma estes».
Entre los asistentes, el vicepresidente de la Diputación y edil, Xosé Regueira, y el diputado autonómico y concejal Rubén Lorenzo, además del edil Iván Andrade. La presentación corrió a cargo de Berta Ramos, de Animatium, quien destacó el trabajo del gerente del polígono.
PARTICIPANTES
Estands muy variados. El cuadro de expositores era muy variado, tanto con presencia del polígono como ajena. En concreto, el Polo de Emprendemento e Apoio ao Emprego de la Xunta, la Bolsa de Emprego do Concello de Carballo, la propia comunidad de propietarios del polígono (la organizadora), Aspaber, el CCA carballés o la Confederación de Empresarios de A Coruña. Por los centros educativos, el Alfredo Brañas, el Eduardo Pondal, el Monte Neme y el Isidro Parga Pondal, además de la Asociación EFA Fonteboa y el centro especial de empleo Aspaber. Y una fundación, la de Venancio Salcines, cuyo titular explicó qué valores y peculiaridades buscan las empresas en los empleados. Por parte de las empresas, estaban Herfraga, Placasa, Elecson Electrotecnia, Metalúrgica BB, Aper, Tamaso Taller Textil, Metalber, Alupro, Mira Retrofit y José Rey Marmolería.
Oferta educativa. Los representantes educativos de los tres institutos de Carballo, el de Ponteceso y Fonteboa, de Coristanco, dieron a conocer sus planes formativos y de capacitación, que se han ido incrementando con los años. El objetivo, como explicó Pablo Rodríguez, el gerente del polígono, era que los empresarios pudiesen conocer qué oferta hay en los centros de su entorno, de cara a ofrecer salidas a sus alumnos o encontrar lo que buscan. De todo esto también habló el jefe del servicio de programación de la FP de la Xunta, José Manuel Buján (la FP dual o los programas de prácticas en las empresas), y de los certificados de profesionalidad lo hicieron otros dos técnicos de la Xunta.
Contactos. La feria sirvió también para «poner cara, conocerse», empresas y futuros empleados, alumnos y profesores, y de paso dejar algún currículo.