La ordenación urbana de Carballo todavía depende de varios derribos

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

Ana Garcia

La cesión de una construcción permitirá reurbanizar un tramo de la calle Tarragona

07 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Entre el derribo de la antigua Dulcería Vella para abrir la rúa Coruña y el de la construcción que constriñe la calle Tarragona (imagen superior) han pasado muchos años y el urbanismo de Carballo ha cambiado mucho y para mejor, pero las demoliciones siguen siendo uno de los métodos para la organización del espacio público. Ayer comenzaron los trabajos para eliminar un edificio entre las calles Saúde y Barcelona. Son casi 400 metros cuadrados que fueron cedidos por los propietarios, aunque el Concello gastará casi 60.000 en incorporarlos a la red viaria. Los trabajos permitirán que haya abastecimiento de agua en esa calle, donde tampoco están separadas las redes de pluviales y residuales ni hay instalación de gas o fibra. El tramo tendrá aceras, aparcamientos y mobiliario público, todo muy semejante a lo que hay en el entorno.

Las anteriores demoliciones realizadas también tenían como finalidad la apertura o ampliación de vías urbanas, pero las que están pendientes se relacionan con evitar inundaciones, puesto que se trata de paliar los estrechamientos a los que ha sido sometido el río Anllóns entre los dos puentes urbanos, los de las calles del Sol y Fomento, que anegan todos los inviernos el San Martiño.

También está pendiente de desaparecer uno de los mayores ejemplos de feísmo de Carballo. El Concello pretende que la Xunta le ceda la antigua Cámara Agraria para poder tirarla, sobre todo ahora que está acometiendo la mejora de la Escola de Arrabales como centro social para los vecinos del barrio A Milagrosa. Pronto habrá nuevas negociaciones para intentar liberar la plaza. En detalle: