Garaysa ha llevado el nombre de Carballo por Latinoamérica

CARBALLO MUNICIPIO

Ana Garcia

ESPECIAL INDUSTRIA EN LA COSTA DA MORTE | La compañía mantiene suspendidos sus encargos fuera de España a la espera de que pase la pandemia

01 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace ya nueve años que Garaysa lleva el nombre de Carballo por Latinoamérica. Ahora, la empresa tiene suspendidos todos sus proyectos allí a causa de la pandemia, por una cuestión de seguridad sanitaria, pero los retomará en cuanto sea posible. Ese es el motivo por el que ahora han centrado sus intereses en el ámbito nacional, con parques eólicos de 100 megavatios cada uno de ellos en Andalucía y en Castilla La Mancha. Un encargo similar es el que han tenido que dejar parado en México, debido a las limitaciones por el coronavirus. En este país han desarrollado bastantes trabajos y tienen otros contratos pendientes de cerrar.

El gerente, Pablo Echegaray, comenta que la salida al exterior es siempre complicada al principio por la cantidad de trámites que es necesario realizar. Es una de las cuestiones que suele hacer que algunas compañías sean reticentes. Incluso en España se dan este tipo de dificultades en el caso de Canarias, donde Garaysa tiene una delegación, debido al diferente tratamiento fiscal. En las islas, la compañía carballesa desarrolla proyectos eólicos y de otro tipo en Fuerteventura y próximamente en Gran Canaria.

Otra de las cuestiones que dificulta la salida al extranjero son las condiciones laborales, que son buenas, con más vacaciones y sueldo, pero que implican siempre estar lejos de la familia. Garaysa siempre emplea trabajadores gallegos, «para tener la seguridad de cumplir con los plazos de las obras», pero no resulta fácil encontrar gente formada. Hace ya años que Pablo Echegaray reclama la formación dual en FP. Considera que es la mejor manera de entrenar a los futuros trabajadores. Los proyectos en el extranjero se suelen demorar un año, aunque los trabajadores hacen frecuentes viajes a España. Lo habitual, explica el empresario, es que cada mes y medio de labor tengan dos o tres semanas de vacaciones.