Terrazas a reventar en la comarca

Los hosteleros esperan que Sanidade permita en breve servir en el interior de los locales, mientras que Ponteceso, en donde ayer empezó el cribado masivo, y Corcubión siguen en máximas restricciones, una situación que podría cambiar pronto en este último municipio, con solo tres casos activos. Mientras, el covid se desinfla en casi toda la Costa da Morte


Carballo / la voz

Ayer se dieron varias circunstancias que contribuyeron de forma decisiva al éxito de la primera jornada de reapertura de las terrazas: buen tiempo, ganas de recuperar la vida social y el alivio de las restricciones. Solo así se puede entender el abarrote en la mayor parte de locales de la Costa da Morte, con la excepción, claro está de Corcubión y Ponteceso, donde continúan en casi confinamiento a la espera de que mejoren los datos de la incidencia acumulada.

En la céntrica cafetería Colón de Carballo habían despachado «más de trescientos cafés, entre terraza [10 mesas] y para llevar» en apenas tres horas. En el Valle Inclán había colas y las seis mesas de A Nova Ferradora estuvieron casi al completo en determinados momentos de la mañana, como apuntó la gerente, Virginia Menéndez: «Abrimos a las ocho de la mañana, pero el goteo de clientes fue constante. Sobre todo de los habituales, que vinieron a saludarnos, a tomar un café y a socializar, que buena falta nos hace». Aurora Souto, del Carty Café, en la céntrica rúa Coruña, estaba encantada: «A xente estaba desexando tomar un café na terraza e o tempo acompaña, polo que mellor imposible. E este domingo haberá feira en Carballo e a previsión é que haxa bo tempo».

Ramón Antelo, del Abastos, apuntó que el regreso al trabajo fue relativamente bueno: «Hay movimiento, no es que sea espectacular, pero lo que importa es no estar en casa», dijo. Ramón Antelo apuntó que llevaba cerrado desde el 29 de enero. Su gran preocupación ahora es que estos buenos datos de incidencia de Carballo se consoliden en las próximas semanas: «Temo que haya nuevos positivos por los cocidos clandestinos que hubo por ahí. Ese es mi mayor temor».

Por su parte Dani Lamas, del Ágora, indicó que el regreso de las terrazas supone un alivio para el sector: «Hai movemento, que é o que importa». Claro que, en su caso, se pasó gran parte de la mañana explicando a los clientes lo que se podía y no se podía hacer. Calificó esta semana de «adaptación» a la espera de que a lo largo de la próxima el comité clínico de la Xunta decida ampliar, o no, la actividad en la hostelería. Los autónomos carballeses esperan que, en breve, puedan utilizar el aforo interior «aínda que sexa ao trinta por cento», comentó Dani Lamas.

Si en Carballo rezumó el buen ambiente, en Vimianzo la situación se puede calificar de similar. Claro que en la capital de Soneira llevaban casi cuatro meses de casi confinamiento debido a la elevada incidencia covid, que alcanzó su clímax a comienzos de noviembre, cuando se contabilizaron 161 casos en una sola jornada.

En el Celme Café se mostraron muy satisfechos de estas primeras horas de terraza: «A xente tiña ganas de facer vida social, de tomar un café tranquilamente na terraza despois de catro meses sen facelo». Lo que más le llamó la atención a Juan es que la clientela se mostró especialmente generosa: «A xente deixou moitas propias. Cobramos o café a 1,10 e moitos deixaron 1,50. Notamos moita solidariedade dos veciños cos hostaleiros, o cal hai que agradecer».

Más moderado se mostró Fernando Rodríguez, de la Cervecería Risco: «Imos pouco a pouco», señaló el vimiancés.

Paco Varela, de A de Pako: «A xente deixa propinas. Notamos esa solidariedade coa hostalería»

Paco Varela, gerente del A de Pako de Carballo, local hostelero situado en la céntrica rúa Coruña, no paró de atender a los clientes, repartidos en las siete mesas que tiene habilitadas. El buen tiempo ayudó, al igual que las ganas de recuperar la vida social perdida tras las sucesivas restricciones impuestas por Sanidade, que comenzaron el 13 de noviembre, coincidiendo con el repunte de casos, que derivaron en lo que se ha denominado la tercera ola de la pandemia.

Paco Varela explicó ayer que todavía es «prematuro» hablar de optimismo para un sector muy castigado. Sí señaló que era una buena noticia la reapertura de las terrazas y el alivio de las restricciones, pero cree que habrá que esperar a los datos epidemiológicos de las próximas jornadas antes de hablar de optimismo: «O obxectivo debería ser volver a traballar no interior dos locais, aínda que sexa ao trinta por centro», como sucede en los municipios adscritos a las áreas sanitarias de Santiago, Ourense, Vigo y Lugo.

En todo caso, Paco Varela sí quiso destacar y valorar el apoyo de los clientes a un sector muy golpeado por la crisis sanitaria: «A xente colabora deixando propinas. Iso é algo que me chama moito a atención. Notamos que hai solidariedade con nós, o cal é moi de agradecer», comentó el hostelero carballés.

Corcubión, más cerca de la desescalada, con solo tres casos activos

Cribado en Ponteceso
Cribado en Ponteceso

Cerrado perimetralmente, sin hostelería y sin reuniones de convivientes. Así será la vida los próximos días en Corcubión, que junto a Ponteceso, siguen en restricciones máximas. Sin embargo, para los corcubioneses las cosas podrían cambiar la próxima semana. A fecha de ayer los positivos en el municipio eran de tres, todos de una misma familia, mientras que a catorce días el Sergas establece que cuentan con entre uno y nueve casos.

Si la buena tendencia sigue, la entrada en la desescalada estaría más cerca, ya que Sanidade aseguró que revisará dos veces a la semana la lista de municipios en cada nivel. Con una incidencia de 188 casos por cien mil habitantes a fecha de este viernes, y ya por debajo de los 500 a catorce días, cada caso cuenta para optar a la bajada de normas en un concello de 1.590 habitantes.

Por otro lado, en Ponteceso, en donde el Sergas comenzó ayer un cribado entre personas de 18 a 65 años, que se prolongará hasta el domingo, los casos no bajan y siguen en 42, con 36 en los últimos catorce días. En total, 2.445 vecinos optarán a hacerse un test de antígeno en el centro de salud.

En el resto de la comarca, las cifras bajan de nuevo en todos los municipios de forma que el conjunto de la Costa da Morte contabiliza 320 casos activos, 38 menos que el jueves y 295 menos que la semana pasada. El único concello de la zona que ayer sumó contagios fue A Laracha, que ayer rompió su bajada y sumó dos, con 35.

Bajada general en la comarca

A la cabeza de la desescalada se sitúa Cabana, con solo dos afectados por covid tras bajar ayer uno. Le siguen Zas, con tres, Dumbría, con solo cuatro, después Laxe, con cinco, y Camariñas, con uno más, seis. En el caso de que estos concellos mantengan sus buenas cifras y la incidencia se mantenga con menos de 250 casos por 100.000 habitantes a catorce días, optarán a entrar en el nivel tres del alivio de restricciones, en el que demás de las terrazas se permite la reapertura en el interior de los locales hosteleros con un aforo del 30 % del total.

De acuerdo con el mapa del Sergas, entrarían ahora en ese grupo también Vimianzo, Cee, Fisterra, Coristanco, Cerceda y Muxía. Quedarían fuera de ese posible nuevo alivio Ponteceso, Malpica, Carballo y A Laracha.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Terrazas a reventar en la comarca