Lourdes Suárez: «El consumo de tóxicos en la Costa da Morte es muy elevado, sobre todo el de cocaína»

Patricia Blanco
Patricia blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

JOSE MANUEL CASAL

La ingesta de alcohol y las adicciones comportamentales crecieron en el confinamiento, explica la directora de la Unidad de Conductas Adictivas de Carballo

31 ene 2021 . Actualizado a las 22:45 h.

Después de haber pasado por la unidad Aclad de A Coruña y por la Asfredo de Ferrol, donde fue responsable de la unidad de centro de día, la betanceira Lourdes Suárez Fernández (1975) llegó en el 2002 a la Unidad Asistencial de Drogodependencias de Carballo (UAD), creada en 1994. Así se llamaba entonces y en el 2007, que fue cuando asumió la dirección del espacio, renombrado en el 2018 como Unidad de Conductas Adictivas (UCA), «porque no se atendía solo dependencias a sustancias, sino también dependencias comportamentales». A mayores del servicio de vigilancia de seguridad, integran el equipo de la UCA cinco personas: junto con Lourdes, que es psicóloga; una psiquiatra, una enfermera, una trabajadora social y una auxiliar administrativa.

-¿Cómo les afecta la pandemia?

-Hemos tenido que cambiar bastantes cosas a nivel funcional [pero han mantenido la atención]. Para muchos pacientes somos un centro sanitario de primera línea, como sucede en atención primaria, ya que no han pasado antes por otro dispositivo sanitario: a veces somos su primer contacto. Otros vienen derivados por su médico de cabecera, el Chuac o una Unidad de Salud Mental. Cuando fue el pico máximo de la pandemia, tuvimos que seguir atendiendo los inicios de tratamiento a pacientes con dependencia de la heroína, alcohol o con patología psiquiátrica grave, en los que la posibilidad de acabar en un servicio de urgencias es elevada y eso es lo queríamos evitar, tanto para evitar contagios, como por la saturación del sistema sanitario.

-¿Es por eso que implementaron el servicio de entrega a domicilio de metadona?

-No exactamente. Debido a la pandemia, algunos pacientes, bien porque estaban infectados, bien porque debían guardar cuarentena por contacto estrecho con un positivo, no podían a venir a buscar la metadona ni enviar un familiar, que también estaría en aislamiento. Así que se impulsó ese servicio, que supongo que no solo hace la Unidad de Carballo, y al que aquí le dimos una estructura de programa formal, en coordinación con los Centros de Salud, Servizos Sociais, Protección Civil, ediles de los distintos concellos... Se articuló para hacerles llegar el tratamiento, de una manera rápida y fluida, para esos casos confinados.