El pleno de Carballo se entretiene con el asedio de Terra Galega a la policía local

Andrés Eirís, portavoz de Terra Galega, calificó de «vergonzosa» la gestión del servicio

T. L.
Carballo / La voz

La cordialidad ha abandonado la corporación de Carballo, y el pleno de este lunes vino a confirmarlo una vez más. Y eso que la sesión comenzó con unas palabras de felicitación al flamante diputado autonómico Rubén Lorenzo, al que el regidor pidió que trabajase por el bienestar de Carballo «e do país en xeral». Pasado este punto, y como viene sucediendo últimamente, el cruce de declaraciones entre Terra Galega y BNG llegó a ser tal que la ronda de ruegos y preguntas se convirtió en una batalla dialéctica con salidas de tono y reproches recurrentes.

Apenas dos asuntos se llevaron al pleno de este mes: una bonificación fiscal para una nave en Bértoa, que se aprobó por unanimidad; y una revisión de precios en el contrato del servicio integral del agua, que salió adelante con los votos favorables de BNG y PP, con la abstención del PSOE y la negativa de TeGa (faltó un concejal nacionalista por motivos de salud).

Fuera de la orden del día entró una modificación presupuestaria (la segunda de este año) para sacar 423.500 euros del millonario remanente del Concello y emplearlo en gastos urgentes ocasionados por el coronavirus. Andrés Eirís, de Terra Galega, comentó que las partidas estaban alzadas y que había varias a las que no encontraba relación alguna con la crisis sanitaria, como un recableado en las oficinas de Servizos Sociais. La portavoz socialista, María Carmen Vila, expresó por su parte su apoyo a la medida, siempre y cuando esos fondos se gasten «onde se teñen que gastar». Similar postura manifestó la popular Paula Nogueira, que lamentó que esta dotación llegue «tarde» y no sea todo lo «ambiciosa» que debería.

La edila del grupo de gobierno Belén Lendoiro explicó que, en el contexto excepcional generado por la pandemia, las previsiones económicas que había a principios de año poco tienen que ver con las necesidades actuales, y que todas las partidas tienen su justificación. La propuesta fue respaldada con 18 votos a favor y 2 abstenciones.

Policía Local

Ya en las preguntas, de nuevo la Policía Local volvió a vertebrar el debate. Terra Galega sacó de nuevo a la palestra el supuesto incidente entre el jefe del servicio y un empleado de una sucursal bancaria que habría motivado una denuncia por abuso de autoridad que, apenas un día después, fue retirada. Eirís preguntó la versión actual del ejecutivo (ya que en pleno anterior habían dicho que no tenían constancia de esos hechos), si tenían previsto abrirle un expediente disciplinario al policía implicado y si le iban a retirar la jefatura.

El concejal titular del departamento, Juan Seoane, relató los hechos de los que tenían constancia: el responsable de la Policía Local y un oficial se encontraban el día 3 de septiembre controlando el cumplimiento de las nuevas restricciones por el coronavirus cuando se toparon con una persona de más de 75 años haciendo cola para entrar a una sucursal bancaria. Estos le indicaron que, por edad, tenía preferencia de atención y la acompañaron al interior del edificio para comentárselo a dirección. Los interceptó un empleado que les indicó que no sería necesario acudir a dirección y que él mismo atendería al cliente. Los policías le pidieron que se identificase y este mostró un carné de conducir «a bastante distancia, non sendo posible facer unha identificación completa», con lo que se le pidió que acudiese a las dependencias policiales para ampliar la información, algo que hizo sin mayor resistencia, según explicó el edil.

El día 8 se presentó una denuncia contra el jefe de la Policía Local por supuesto abuso de autoridad, aunque fue retirada al día siguiente. De ello informó Alfredo Núñez, ex policía local del Concello de Carballo, en un escrito presentado por registro el día 14. El día 25 llegó otro escrito en el que se indicaba que ciertas acusaciones vertidas por Núñez eran falsas. Hasta ahí el relato de Seoane.

Buen funcionamiento

El alcalde, por su parte, quiso puntualizar que no abrirán expediente alguno mientras no haya una resolución judicial y defendió el buen funcionamiento del servicio de Policía Local. También puntualizó que él no toma decisiones de forma unilateral y que el escrito presentado el día 25 «non deixa en moi bo lugar» al expolicía que inicialmente cargó contra el jefe del servicio.

Tras las explicaciones proporcionadas por el grupo de gobierno, Andrés Eirís expresó que le parecía «vergonzoso» lo que está sucediendo en la Policía Local de Carballo y tildó a Evencio Ferrero de «mentiroso».

La denuncia contra Mosquera la ideó un exagente cuya mujer está expedientada

La denuncia contra el jefe de la Policía Local, Roberto Mosquera, la ideó, presuntamente, un exagente del puesto carballés: Alfredo Núñez Pereira. O eso es lo que manifiesta en un escrito remitido al Concello el pasado jueves, día 24, el empleado de banca con el que el responsable del jefatura mantuvo un desencuentro, según el trabajador, ya zanjado. En una carta remitida al consistorio, dejó claro que Alfredo Núñez le ayudó a «redactar la denuncia», que había retirado al día siguiente de producirse los hechos, ocurridos en la mañana del 3 de septiembre, «por motivos estrictamente personales».

Según él, el que fue agente de Policía Local utilizó supuestamente «determinadas expresiones y conclusiones falsas» en el escrito. Es más, acusó a Alfredo Núñez de hacer uso «torcitero y sin autorización de conversaciones privadas que jamás fueron hechas con la intención de ser públicas».

Ahora bien, ¿por qué Alfredo Núñez está involucrado en esta denuncia ya retirada, aunque continúa el trámite judicial al tratarse de un funcionario? Según fuentes consultadas (Roberto Mosquera no quiso hacer declaraciones), el Concello de Carballo abrió un expediente disciplinario contra la esposa del exagente, también funcionaria de la Policía Local, investigada por una denuncia por supuesta incompatibilidad en el uso de herramientas policiales. En concreto, por ser una de las dos personas promotoras de un programa de gestión policial para la que no estaba autorizada, según señalaron desde el consistorio.

Pero todavía hay más. Una veintena de agentes firmaron un manifiesto, remitido al alcalde, Evencio Ferrero, en apoyo de un oficial, el vimiancés José Luis Caamaño, en relación con un último proceso emprendido contra él por la concesión de una comisión de servicio. Hablan de una «negra man», que busca algún tipo de «venganza persoal contra o goberno municipal, o xefe de policía ou algún compañeiro», y que pretende «guiar ou influír nos nomeamentos das persoas» en los diferentes cargos de responsabilidad «en lugar de perseguir o ben común e a defensa dos intereses dos funcionarios e da cidadanía». Califican a Caamaño de «gran profesional e mellor compañeiro» y creen que con esta maniobra se pretende «crear unha situación insostible dentro do Corpo para lograr colocar a persoas do seu interese».

Los bonos Sempre Carballo no tendrán retenciones fiscales

Terra Galega cuestionó al ejecutivo, de otro lado, sobre la situación de la Escola de Hostalaría, a lo que el concejal Iván Andrade respondió que se está viendo como evoluciona la situación antes de tomar una decisión. Además, también hablaron de las retenciones fiscales a las que estarían sujetas los bonos Sempre Carballo. Xosé Regueira les explicó que disponen de dos informes de dos asesorías diferentes que desmienten que haya que presentar estas pequeñas ayudas en la declaración de la renta.

El PP, por su parte, se interesó por el proyecto de rehabilitación de las casas de los maestros -que está paralizado a causa del covid, según le explicó Milagros Lantes- y por el estado de varias infraestructuras del parque del río Anllóns.

Quejas porque hubo gente que no pudo entrar al consistorio

Desde que se retomaron los plenos presenciales, una vez superado el confinamiento, nunca fue necesaria la presencia policial para controlar la asistencia, excepto el lunes. El alcalde explicó al finalizar que la presencia de un agente y la supervisión en la entrada del edificio obedecían a una cuestión de aforo, que está limitado a 35 personas en la sala.

Aun con la sesión por acabar, durante el turno de preguntas del PP, Andrés Eirís abandonó su asiento para dirigirse al agente que custodiaba la puerta. Ferrero le increpó por dejar el pleno «sen pedir permiso a presidencia» y Eirís -que puntualizó que no había llegado a abandonar la sala- se quejó porque había gente a las puertas del consistorio a la que no le habían dejado entrar. El regidor le explicó que se debía a la limitación de aforo, aunque TeGa comentó que en ese momento no había 35, sino 33 personas en el salón.

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