carballo / la voz

El San Xoán 2020 será recordado mucho tiempo en Carballo. Frente a un programa lúdico suspendido de pleno a causa del coronavirus, el religioso siguió adelante, como siempre, aunque con limitaciones diversas. El 25 de junio, Día del Sacramento, es uno de los más concurridos en la capital de Bergantiños por las fiestas del patrón y, si bien ayer hubo procesión con parada en los tres altares habituales, muy poco tuvo que ver con lo que se recordaba hasta ahora. Solo autoridades y funcionistas, con una comitiva que no podía llegar a las 50 personas, tomaron parte en el recorrido, en el que, pese a todo, no faltó una gaita. Hubo de ser solitaria, eso sí. «Un San Xoán raro, distinto, dinme que fun o único músico de San Xoán», comenta ese gaiteiro, que no era otro que Pedro Luis Fernández Pombo. Tocó varias marchas procesionales, entre ellas la del Antigo Reino de Galicia y la de San Bieito, y ya después, entre amigos y en la rúa Coruña, ofreció la Muiñeira de Chantada y Entre o millo. «O San Xoán é unha festa de vivirse moito nas rúas e este ano non foi así. Mantéñense quizais as comidas familiares, iso si, pero como me din algúns amigos, estas serán unhas festas de San Xoán que pasarán á historia de Carballo», comenta Pedro Luis, que también siguió el tradicional ritual de la cachela, aunque con toda la normativa necesaria.

Una procesión atípica, desde luego, en el contexto de unas celebraciones que están siendo «a festa-non festa», como tiene dicho el alcalde, Evencio Ferrero.

«Agradecemos ao Señor que nos deixase chegar con vida e saúde»

«Foi todo segundo o previsto, con moito respecto, con responsabilidade e sentidiño», dice el sacerdote José García Gondar sobre la procesión de ayer. Las normas ya se habían dado a conocer días antes y agradece, en este sentido, el trabajo de los agentes.

Desde los tres altares habituales, los de la calles Gran Vía, Cervantes y Brañas, el párroco bendijo a todo el pueblo carballés: «Agradecemos ao Señor que nos deixase chegar con vida e saúde». Como ya había comentado García Gondar también en jornadas previas, y pese a que serán unas fiestas sin festeiros, sin música o sin barracas, está siendo también «unha ocasión para vivir o San Xoán en familia, para estreitar os vínculos familiares». Incluso, «para ter unha ocasión de ir ata o cemiterio a levar unha flor e un pai noso polos que xa non están». Para los que se han ido hubo recuerdo también ayer.

El sacerdote comenta que en la iglesia se está respondiendo asimismo muy bien a las limitaciones de aforo y recuerda que, dado que el apartado religioso se ha mantenido, «dende a novena á festa do patrón», hoy se celebra en honor a la Virxe do Carme.

Charangas, gaitas y pasacalles no pudieron estar presentes estos días, como se deseaba

Como carballés y como alcalde, estos días de San Xoán están siendo «raros» para Evencio Ferrero. «A sensación é moi distinta, diferente completamente», valora. Ayer participó en la procesión y echó en falta la gente en la calle, como siempre fue habitual. «Sobre todo o mércores», indica. Fueron muchos los que estos días echaron en falta ese ambiente tan característico de estas fiestas carballesas. «Queriamos ter pasarrúas, charangas e gaiteiros [de hecho, había formaciones contratadas], pero non nos deixaron. Dixéronnos expresamente que non, ata o 1 de xullo nada. Non nos quedou outra», explica el regidor. Contactaron con Subdelegación del Gobierno inicialmente, pero uno de los requisitos era que todos estos actos festivos habían de ser con gente sentada, separada, imposible para propuestas como las de este tipo, callejeras e itinerantes.

Gran respuesta al certamen floral

Precisamente por la obligada falta de propuestas que incentivasen ese espíritu festivo, el Concello decidió promover un concurso que generase algo de ambiente y lanzó un certamen de confecciones florales en puertas, ventanas y balcones. La respuesta fue muy buena, en tanto que en apenas dos o tres jornadas han llegado en torno a un centenar de imágenes con estas creaciones a base de plantas características de San Xoán. No debe de quedar parroquia desde la que no haya llegado alguna foto: las hay de Lema, Razo, Berdillo, Goiáns, Cances... Destaca especialmente, por su participación, la de Entrecruces. Los interesados en participar todavía tienen hasta el 28 para hacer llegar sus fotos a concellodecarballo@gmail.com.

Las más tristes

Son las fiestas más tristes que se puedan recordar y que muchos mantendrán en su memoria largo tiempo. Ni una triste gaita por las calles para llevar a los hogares ese son que traslada un sentimiento del San Xoán tan propio y característico de las tradiciones. Solo se salvaron los ritos religiosos, y de aquella manera. Únicamente las bombas de palenque advirtieron con su estruendo de la fecha del calendario, y poco más. El resto se vivió puertas adentro de cada casa y de cada familia y en dimensiones reducidas. Ni siquiera tuvo un hueco la nostalgia en esta sinfiesta.

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«Serán unhas festas de San Xoán que pasarán á historia de Carballo»