El CMUS, que quiere ser elemento integrador, presume de talento por las parroquias

Berdillo fue escenario, el miércoles, de un nuevo concierto del alumnado del conservatorio de Carballo


De tres o cuatro conciertos que solía hacer el conservatorio de Carballo al año, en este 2020 pasarán a tener alrededor de una veintena; y muchos de ellos no serán en su hábitat natural, el Pazo da Cultura, sino en los centros sociales de las parroquias del municipio. Y es que, aprovechando la celebración del trigésimo aniversario del CMUS, el alumnado está llevando la música al rural carballés en diferentes conciertos, como el que tuvo lugar este miércoles en Berdillo, hasta donde se desplazaron un grupo de alumnos de viola y violín. Anteriormente estuvieron en Sofán, y pasarán por Ardaña, Cances, Oza o A Imende. «A idea é saír do conservatorio, levar a música máis aló», decía ayer el director del centro formativo, Juan Otero.

El número de alumnos varía, pues se dividen según el instrumento que tocan, pero son entre una decena (como mínimo) y hasta veinte. Espectáculo asegurado para quien se acerque hasta alguno de los conciertos de esta gira, a la que lleva el equipo directivo dándole vueltas desde hace cosa de tres años. «Como director, a miña filosofía é que todo o Concello saiba a cantidade de xente que temos facendo cousas moi bonitas no conservatorio», dice Otero, que desea que el CMUS actúe de elemento integrador a nivel musical. Además de esta gira por las parroquias, habrá actividades lo que resta del año.

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