Adiós a casi 60 años de barbería: José Luis y Santiago Fernández Redondo

Son los más veteranos de Carballo | El mes que viene, los dos hermanos, barberos, peluqueros y solteros, echarán el cierre a su pequeño y mítico local de la Rúa do Sol: no ha cambiado nada y solo tiene 7 metros cuadrados. Nunca tuvieron vacaciones


redacción / la voz

José Luis y Santiago Fernández Redondo, hermanos, solteros, peluqueros y barberos, se retiran. Tienen su peluquería en un pequeño local alquilado en la rúa do Sol, a pocos metros del río Anllóns, abierta en 1960. Hasta ahí la trasladó su padre, César Fernández Fernández, O Barbeiro da Asturiana (fallecido en febrero de 1987; la madre, Rosario, en octubre del 2004), desde la calle Compostela, a pocos metros cruzando el río, donde la había abierto tres o cuatro años antes. El padre era de León y se estableció en Carballo, donde enseñó el oficio a sus hijos (son cuatro hermanos en total, tres hombres y una mujer).

El mayor, José Luis, que tiene 70 años, fue el que empezó más pronto, porque a los 12 ya se manejaba con la navaja y la tijera, y sobre los 15 empezó a trabajar diariamente, en serio. Así que lleva 55 años seguidos afeitando y cortando el pelo. Su hermano Santiago empezó algo más mayor, con 20 y pocos. Hasta hoy, los dos juntos, en el mismo sitio, a las mismas horas, todos los días. De lunes a viernes, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.30 horas. Sábados por la mañana, siempre, y domingos de feria, segundos, terceros y últimos. Siempre. Sin fallar jamás. Sin días libres, ni vacaciones, ni puentes, ni bajas. Con una sola excepción: Santiago tuvo que coger cuatro días para una operación de garganta: fue la única vez que faltó a su puesto.

Merecerían los dos una medalla al mérito del trabajo, pero también la merecerían por su local, que mantiene fiel la estética de cuando abrió, con las mismas dos sillas profesionales, idéntico ambiente, casi de museo. La pileta, el banco trasero para quienes esperan su turno. Los tiempos le han dejado pósteres de los éxitos de la Selección Española de fútbol y de algunas santas. La última incorporación ha sido un folio que anuncia el cierre para el 30 de abril. Que los clientes no digan que no están avisados.

José Luis se lo toma con normalidad. A Santiago no le llega el día: «Teño tantas ganas de marchar...!», reconoce. «Son moitos anos facendo o mesmo todos os días: cortar, afeitar, cortar, afeitar...». Ya disfruta el descanso los sábados por la tarde y los domingos sin feria, pero desde ¡mayo serán todas las jornadas. Algo insólito en su vida, en la de los dos. Conste que no les va a resultar fácil: «Xa hai clientes que nos din que podiamos aguantar un ano máis», explica. «E eu a onde vou ir agora», se quejan otros. Cree que ya cerca del 30 puede haber mucha afluencia para aprovechar los últimos días. Pero no hay prórroga. Tampoco es que los clientes sean simple números: ya son amigos en la mayor parte de los casos, aunque siguen apareciendo nuevos. Tienen algunos que son habituales desde hace medio siglo, y eso no es nada fácil. Pocos comercios de Carballo, incluso de la provincia, pueden presumir de lo mismo.

Clientes individuales

Y bastantes, además, no son solo clientes de la barbería, es que lo son de Santiago o de José Luis. O de uno, o de otro. A muchos les da igual, claro, pero las fidelidades en este oficio también existen. «E iso que temos os dous o mesmo mestre, o noso pai, pero así son as cousas», bromea Santiago. La gran mayoría son de Carballo, pero no solo del casco urbano, sino de todo el municipio, desde Baldaio hasta Aldemunde, y de zonas limítrofes. Si hay que poner un perfil de edad, la mayoría pasan de los 25 años. Niños, casi nada, o nada. Y eso de pedir cita horaria, necesario en buena parte de las peluquerías, aquí no existe: uno llega, espera su turno, y a la silla. No pagará mucho por el servicio. Los precios actuales se mantienen iguales desde el 2005, cuando empezaba la crisis: 8 euros por el corte y cinco por el afeitado.

El local, alquilado, quedará sin relevo. Un establecimiento de solo 7 metros cuadrados, todo un récord. Los dos hermanos viven en un ático enorme, justo enfrente. Casi puede decirse que el espacio de menos de un sitio lo tiene el otro. Entre unas u otras paredes, solo cruzando la calle, han pasado los dos casi toda su vida.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

Adiós a casi 60 años de barbería: José Luis y Santiago Fernández Redondo