La autovía da Costa da Morte: una necesidad que crece en usuarios

Según datos facilitados por Infraestruturas, el crecimiento de flujo de vehículos experimentado desde 2016 supera el 6 %


carballo / la voz

Las cifras avalan la necesidad de la autovía de la Costa da Morte, aunque, como era previsible, el flujo de vehículos va disminuyendo a medida que va aumentando la distancia desde Carballo, punto de arranque de la nueva vía. A pesar de eso, el crecimiento experimentado desde el 2016, año en que se abrió, se produjo en todos los tramos, según los datos facilitados por la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade. El aumento medio supera el 6 %.

En una zona que apenas tiene desarrollado tejido industrial, el movimiento principal registrado en la autovía de la Costa da Morte es de vehículos ligeros, tanto particulares como de empresas. Por lo que respecta a los camiones, los tránsitos en los primeros tramos superan los 11.000 por mes, aunque hubo picos muy destacados con los 13.656 que circularon entre Carballo y Coristanco en mayo del pasado año. De hecho, ese enlace, que corresponde a la circunvalación gratuita de la AG-55, es el más utilizado por todos los automóviles, sean del tipo que sean.

De hecho, a partir del mes de abril, en esos primeros kilómetros de la autovía se registraron más de 200.000 vehículos mensuales, tanto en la primera salida de Coristanco como en la segunda, hasta Agualada.

Según los datos facilitados por Infraestructuras e Mobilidade, el tiempo tiene mucho que ver con los recorridos. Los viajes comienzan a aumentar en la primavera y van decreciendo a partir de noviembre. Incluso se nota en el tráfico pesado.

De todos modos, los camiones representan solo un 5 % con respecto a los vehículos ligeros. Se mantiene la misma proporción a medida que las salidas se van alejando del arranque de la autovía, en Carballo, y el corredor hasta Vimianzo es, en estos momentos, el tramo que menor afluencia de automóviles tiene.

El pasado mes de diciembre hubo 216.939 coches, motos y furgonetas circulando entre Carballo y Coristanco, en tanto que en el mismo período los camiones fueron 11.335. Las cifras se van reduciendo a medida que pasan las salidas. La zona de más circulación es la que va desde el arranque hasta Baio Este. A partir de este punto, los tránsitos bajan de forma importante hasta llegar a los 131.156 vehículos ligeros mensuales en el corredor y los 8.546 camiones.

La proporción del último mes del año pasado de mantiene a lo largo de todo el año, pero no es algo nuevo. En el 2016 la bajada de la intensidad media diaria entre el primer tramo y el corredor se reducía en 2.000 unidades, casi un 25 %. Esta fórmula se repitió en el 2017.

La mayor intensidad tráfico en la zona se da de Carballo hacia A Coruña, en la autopista de peaje, que el 1 de enero incrementó 5 céntimos el paso por cada una de las salidas de la comarca de Bergantiños. El canon para pasar por Arteixo se mantiene congelado.

El turismo y las fiestas hacen que agosto sea el mes con más desplazamientos

Agosto es el mes de mayor uso de la autovía de la Costa da Morte. Es cuando se realizan más desplazamientos en todos los tramos, lo que pone de manifiesto que la vía da paso mucho turismo. El atractivo de las playas y las fiestas ejerce un poderoso influjo sobre los que residen fuera de la zona. De hecho, el flujo de coches empieza a crecer en la primavera, en abril y se mantiene alto hasta octubre, pero es agosto el mes que realmente marca la diferencia.

El año pasado, la intensidad media en ese mes de 8.596 vehículos, pero entre Carballo y Agualada se superaron ampliamente los 9.000 desplazamientos, cuando lo habitual en otros meses es que pasen por poco de los 6.000. Sin embargo, la intensidad más alta arranca en julio y se mantiene hasta septiembre, los meses de más calor y mejor tiempo.

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