Los robos en bares caen en picado en la Costa da Morte en dos años

Por el contrario, en el 2017 y 2018 se han disparado los delitos telemáticos


Carballo / La Voz

Las tasas de robos contra el patrimonio, en su modalidad de asaltos a negocios, han caído en picado en los dos últimos años en la Costa da Morte. O eso es lo que indican las estadísticas y las denuncias presentadas ante la Guardia Civil. De las 54 actuaciones contra los establecimientos de la zona contabilizadas en el 2016, y las 50 del 2017, se han pasado a 24 en lo que va de 2018.

Eso sí, esos números, en teoría positivos, requieren de un análisis pormenorizado del porqué de esta reducción. En las fuerzas de seguridad apuntan en cuatro direcciones posibles, todas ellas, claro está, muy relacionadas.

La primera es que los ladrones han diversificado en los últimos años su área de influencia y, por desgracia, ampliando sus potenciales objetivos. Ya no solo actúan en la zona, sino que lo hacen fuera. Y lo hacen porque aquí ya son muy conocidos por los uniformados. De hecho, son varios los detenidos por hechos delictivos perpetrados en bares y cafeterías de Lalín, Ourense, Lugo y, sobre todo, A Coruña y área metropolitana. El último arresto se produjo precisamente en la capital herculina el 27 de octubre. Se trata de Daniel Añón Botana, investigado por, «al menos un robo» en una cafetería de A Coruña. El instructor del caso decretó su ingreso en prisión provisional. Pero sobre algunos amigos de lo ajeno, sobre todo de Carballo, penden requisitorias de juzgados de Lugo, Ourense, A Coruña, Lalín, Negreira...

Otro aspecto que justifica esta reducción de las estadísticas es la mayor coordinación de las fuerzas de seguridad, sobre todo entre la Policía Nacional y la Guardia Civil. Este intercambio de información ha servido para arrestar a varios integrantes de la denominada delincuencia carballesa.

Un tercer elemento es el aumento de los ingresos en prisión y las requisitorias que penden sobre algunos de los investigados y encausados más buscados. Elías Álvarez Fernández cayó este año y sobre Pedro López Añón, Pedrito, pende -él lo niega- 17 requisitorias, una de ellas de ingreso en prisión. Sobre Jacobo Delgado Maceiras hay 14.

Y el cuarto aspecto que justificaría la caída de los hechos delictivos contra bares y cafeterías de la Costa da Morte está intrínsecamente ligado con el resurgimiento de los denominados delitos telemáticos. Algunos de los que antes daban los palos a negocios en coches robados han optado ahora por una forma mucho más limpia, sin tanto ajetreo y ruido, sin tanta alarma social, pero a la vez más efectiva y más ventajosa desde el punto de vista económico. Un clic al ratón y miles de euros al bolsillo y lo que es mejor, sin dejar rastro en la Red al poder crearse perfiles falsos.

La subdelegada del Gobierno, Pilar López-Rioboo, ya lo ha dejado claro en varias de las juntas locales de seguridad presididas en la zona. Los delitos en la Red han repuntado. Y vaya si lo hicieron. Son ya 800 las denuncias presentadas en la Guardia civil con personas vinculadas a la Costa da Morte.

Y claro, este aumento de la actividad trajo consigo el lógico repunte de las requisitorias a nivel nacional contra delincuentes de la zona. Y todo indica, según apuntaron tanto en la Guardia Civil como en la Policía Local de Carballo, que el 2019 irá por los mismo derroteros, es decir, una merma de los asaltos a bares para sustraer las recaudaciones de tragaperras y maquinas registradoras y más cash ilícito obtenido a través de Internet.

Todo cambia

Se amplían versiones. Los delincuentes cambian de objetivo. Cada vez acometen menos ataques a bares y establecimientos con cajas fáciles de ser apropiadas, a veces previo destrozo de cristaleras y persianas metálicas. Internet resulta menos aparatosa y con manejar cuatro aplicaciones sale redonda la estafa. El mundo marginal se va adaptando a los tiempos y ya evita el estruendo para pasar a la acción digital. Todo cambia.

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Asaltos en el 2018

15 de enero. 33 robos en localidades, entre ellos, uno en Muxía.

23 de enero. Robo en O Aturuxo

(Carballo) y A Tasca A Ponte, (Agrilloi-Coristanco).

15 de febrero. Asalto al JB de Carballo, en Luis Calvo Sanz.

20 de febrero. Intentan robar en O Mirador (Malpica) y lo consiguen en O Abrente (Malpica) y San Remo (Camariñas).

21 de marzo. A Tasca A Pataca

(Coristanco).

26 de abril. Casa do Peixe (Muxía) y en A Xunqueira (Cee) y lo intentan en A Casa dos Congrios (Muxía).

3 de mayo. Roban la recaudación del O Mariquito (Fisterra).

4 de mayo. Bar El Juzgado de Carballo.

10 de mayo. Roban la recaudación de la tragaperras del Bulevar Musicafé de Carballo.

6 de agosto. Desvalijan un estanco en Corcubión (30.000 euros).

21 de agosto. Sustraen la caja de la máquina tragaperras en Casa Eiroa (Ponteceso).

28 de agosto. Roban en la Carnicería Lola y en el bar Arcos de

Malpica.

13 de octubre. Asaltan por el Xardín y el Quijote de Muxía.

19 de octubre. Roban en La Vermutería y en el Korner (Carballo).

15 de noviembre. Robos en dos negocios de Malpica.

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