Centenares de escolares estuvieron a punto de quedarse sin comer

F. Rodríguez / M. López CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

Ana Garcia

Los problemas con la polémica empresa de cátering persisten, ahora con el reparto

20 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Empanadas, bocatas y fruta. Ese fue el menú de los niños del colegio Bergantiños de Carballo el pasado martes. Y porque desde el centro se tomó la iniciativa de ir corriendo a los supermercados de la localidad a buscar algo que dar a los niños a mediodía, porque si no, ni eso habrían comido.

Persisten los problemas con la polémica empresa que gestiona el servicio de cátering en cinco colegios de la comarca (más el IES Monte Neme, contrato adquirido este mismo curso), y en esta ocasión la incidencia se dio en el servicio de transporte de la comida, que se elabora diariamente en las cocinas del colegio de A Silva. El transportista que en los primeros días de curso se encargó de llevar la comida a centros como el de Gándara-Sofán, Buño, Malpica o Bergantiños, no apareció, y Gescor, empresa concesionaria del cátering, tuvo que buscar in extremis una alternativa.

En el Bergantiños, al ver que la comida no llegaba, fueron a comprar suministros a los supermercados; pero en Sofán cogieron el coche y arrancaron para A Silva para buscar ellos mismos el menú. «Excepcionalmente collemos o coche e fomos nós buscala. Amólanos, porque lle estamos facilitando o traballo a unha empresa que se ve que non está cumprindo co seu contrato, pero facémolo por humanidade e polos nosos nenos», explicaba Lourdes Rey, presidenta de la ANPA Raiante, en Radio Voz Bergantiños ayer por la mañana.

«Cando chegamos á Silva estaba alí o dono da empresa, unha persoa coa que nunca conseguíramos falar, e díxonos que non deran contactado co seu transportista. Iso demostra moi pouca xestión por parte de Gescor, pois se saben dende a mañá que non habería transporte, deberían telo xestionado xa dende entón, e non ás tres da tarde», añadía.

En Buño, cuentan desde el colectivo de monitoras, entretuvieron a los niños con juegos y actividades durante una hora hasta que finalmente llegó el servicio. «Normalmente comen polas tres menos cuarto. O martes serían cerca das catro da tarde», explican. Desde dirección del centro se dio parte de las incidencias al servicio de comedores de la Xunta, añaden las monitoras, que ayer confirmaban que el servicio se había restablecido con total normalidad, como también en el CEIP Gándara-Sofán.

Pese a todo, confirmaban desde las asociaciones de padres y madres, las deudas adquiridas con proveedores y empresas de prestación de servicios siguen ahí. «A día de hoxe, que nós teñamos constancia, a rapaza que no mes de xuño cubriu unha baixa temporal segue sen cobrar un duro», confirman desde Buño.

Tampoco han proveído de lavavajillas los centros de Sofán y Buño. Una monitora ha de encargarse de fregar, por lo que no se cumple la ratio recomendada de niños por trabajadora (15 en educación infantil y 25 en primaria).

Descontento entre los padres del CEIP Bergantiños por no avisar de que ayer no habría comedor

Rosa Barca, de la ANPA del CEIP Bergantiños, recordaba ayer en Radio Voz que el comedor «non é para ensinarlle aos nenos a comer, é unha necesidade para as familias» en lo que a conciliación se refiere. Al ver lo ocurrido el martes, desde la dirección se decidió suspender el servicio hasta que se tuviese la certeza de su correcto funcionamiento (hoy).

No fue una decisión aplaudida por todos los padres, sin embargo, pues señalan que no se avisó con antelación. «Nin recibimos notificación por escrito nin a través do servizo electrónico Abalar», dice una madre, que cree que esa no es manera de proceder. «Entre as 14.15, que acaban as clases, e as 15.15 [cando rematan de comer] quen se fai responsable do que poida pasarlles aos nosos nenos? Onte chamamos a Comedores e díxosenos que non había constancia de incidencia ningunha e que a comida chegaría con normalidade. De feito, hai testemuñas de que o repartidor chegou á súa hora onte [non o martes], pero non se lle deixou pasar. Que pasou con toda esa comida?», se pregunta.

Inconcebible

La Voz

Hay empresas que en las ofertas públicas hacen tantas bajas para llevarse los contratos que luego tienen muchos problemas para cumplirlos. La filosofía parecer responder a que lo importante es conseguir la concesión, lo de menos es cómo se cumpla después. Impagos, incumplimientos, sanción de 17.000 euros... Gescor ya acumula unas cuantas anomalías. Y los más perjudicados son los niños.

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