El Percebe de Corme, la fiesta de las mil fiestas

La 26.ª edición de esta exaltación gastronómica fue otro año un punto de encuentro para una legión de jóvenes


CARBALLO / LA VOZ

Lo primero que podría decir un novato de la Festa do Percebe de Corme es que esta es la fiesta de las mil fiestas. Una amalgama singular de entretenimientos particulares y motivaciones variadas para peregrinar a una siempre bonita tierra, ayer cubierta en parte por la bruma. Las hileras de coches desde lejos auguraban una cita multitudinaria. Corme es legendario, y O Roncudo, más aún. Allí, en esta fiesta, cada uno tiene su propósito propio: desde el que se tiraba por la tirolina, el que hacía larga cola y pagaba religiosamente sus 20 euros por la ración de percebe -era bien bueno este año, por cierto- o el que poco menos huía de ellos y prefería danzar desde buena mañana con una cerveza o un vaso en la mano.

La Rúa Real, la Praza da Fonte do Campo o la Praza do Pan semejaban ayer a mediodía un sambódromo. A los oídos llegaba desde reguetón hasta aires discotequeros propios de la madrugada o mismo tintes de rave. Estampadas peñas de amigos o grupos de despedidas de solteros poblaban la villa poco antes de la hora del pregón. Después tomarían todavía más auge. Muchísimo más.

Hay dos zonas bien diferenciadas. El percebe es el que se lleva la fama de la celebración y esta es una exaltación gastronómica que ayer alcanzó la 26.ª edición con casi una tonelada de crustáceo para servir en raciones: «Saben a mar, saben a mar», decía uno de los comensales, llegado de Carballo. En la carpa instalada cerca del puerto y en sus cercanías, centenares y centenares de personas daban cuenta del marisco de buena gana, pero también del pulpo, por qué no.

Gastronomía para cada gusto

Más de una treintena de personas se encargaban de que no faltase detalle en esta cita gastronómica organizada por la Asociación Promoción do Percebe do Roncudo, con la colaboración de la cofradía y el Concello, la Diputación y la Xunta. «A cocer empezamos ás doce, pero nós aquí levamos traballando dende as sete da mañá», decía uno de los voluntarios. En el otro apartado, el de la marabunta juvenil, el de las fiestas particulares, las gafas de espejo, las coronas, los shorts minis o los bronceados, gozaban los comensales con la misma ansia de perritos, bocadillos o patatas. Del ambiente de cada bar.

Procedencias

«Que o alcol nos acompañe» rezaba uno de los múltiples lemas estampados en las camisetas. «Percebe mexón busca noite de paixón», decía otro. «No es cosa de edades», contaba un tercero. Se cansaría si quisiese anotar todos los eslóganes y también todas las procedencias: A Coruña, Caión, A Laracha, Carballo, Sevilla, Fonteculler... De la localidad lucense de Meira, donde nace el Miño, llegaba una familia queriendo conocer la Festa do Percebe: «Miramos no móbil o que había hoxe e viñemos. ¡Canta xente aquí!», contaba uno de los visitantes. Turistas de otros lados se afanaban en fotografiar el plato, a los gaiteiros de Peta Forte o a la animada charanga Ardores.

El pregón

Esta de Corme es de esas celebraciones que marcan el calendario del verano. Incluye misa, ciertamente, y también un pregón que siguieron autoridades varias, desde el alcalde de Ponteceso, Lois García Carballido; al diputado provincial y alcalde de Pontedeume, Bernardo Fernández; el exalcalde de Culleredo Julio Sacristán, o, también, el diputado Ricardo García Mira.

«Os percebes están facendo o seu traballo», aseveró una emocionada Isabel Blanco, actriz y pregonera de esta edición. Se refería al labor de promoción de esta tierra: «Antes era o Deportivo». Dijo sentirse de Bergantiños y mencionó a personas tan especiales para ella como Chema Gagino, Miguel de Lira o Víctor Mosqueira, nombres todos con los que tuvo vinculación en la serie Mareas Vivas, aquella en la que Corme era Cormelle.

Ella, que siempre echó en falta un indicador que luciese esta denominación a la entrada a la localidad, regaló ayer uno a la organización. Alabó el carácter fuerte, valiente y «querendeiro» de los cormeláns. Una esencia capaz de labrar Galicias en otros países, en la emigración. «Que bonito é que a xente teña garbo da súa terra. Igual que o mar bate nas rochas, así bate a vida en Corme. O único que te fai forte fronte ao espúreo é a identidade», afirmó, recordando que la cita es también un tributo «aos percebeiros e percebeiras». Sus palabras abrieron la veda oficial del jolgorio. Todavía quedaba una larga tarde por delante. Tan larga como el cuerpo aguantase. ¡Y vaya si tenía bien de qué aguantar!

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