«Sabemos curar, pero ¿y después qué?»

El Fórum carballés acoge la jornada «Empoderamento da muller con cancro de mama». Habla Luis Miguel Antón Aparicio, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de A Coruña, Chuac


CARBALLO / LA VOZ

«Haber sufrido un cáncer de mama no es nada simpático: sobrevivir a él es muy fuerte, duro. Las incertidumbres del futuro son, cuando menos, alarmantes. Por ejemplo: ¿qué pasa con la fertilidad? ¿Con la sexualidad? ¿Con el embarazo? ¿Con los efectos tardíos del tratamiento con hormonas?». Las palabras son de Luis Miguel Antón Aparicio (León, 1950), jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de A Coruña, Chuac, y director de la jornada Empoderamento da muller con cancro de mama, prevista para esta tarde (15.45 horas) en el Fórum de Carballo. Colaboran Concello y Diputación. Mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, supervivientes de esta enfermedad de todo Bergantiños, así como miembros de asociaciones, son los principales destinatarios de este encuentro, abierto no obstante a todo el que quiera acercarse, indica el oncólogo, «gallego por los cuatro costados». Esta de la capital de Bergantiños será la segunda jornada en el área sanitaria coruñesa, tras la de Bergondo: «Las hacemos para que las personas de distintos ayuntamientos tengan fácil acceso. El área sanitaria de A Coruña es muy extensa». Después vendrán las de Cee y A Coruña.

-¿Qué pretenden trasladar?

-La sanidad, la salud, la enfermedad es un tema muy importante. Lo ha sido siempre. Dentro de la manera de enfermar que tiene el ser humano, el cáncer es, junto con otras, la más importante. Hay uno especialmente agresivo, que afecta al colectivo de las mujeres: el de mama. Eso, por un lado. Por otro, como es un tumor en el que, gracias a las buenas ofertas y eficacias terapéuticas, conseguimos poder afirmar que al cabo de 5, 10 o incluso 15 años, sobreviven hasta el 80 % de las mujeres, es adecuado hablar de este tema. ¿Qué pasa si una mujer diagnosticada de cáncer de mama sobrevive y podemos darla por curada? Con el tiempo afloran una serie de problemas que podíamos afirmar que no son médicos. O que pueden serlo, pero que son eminentemente sociosanitarios, casi siempre asociados al haber padecido un cáncer: ansiedad, depresión, aspectos psicológicos... Son problemas muy serios que nunca se han abordado como tal. Siempre se han dejado apartados porque lo que nos importaba y nos acuciaba era tratar el cáncer, vencer esa enfermedad. Ahora, con el envejecimiento de la población, estos temas son de mucha importancia. Así, aprovechando que la sociedad demanda acciones de nosotros, hemos elegido este tema y a las mujeres como punto de acción Por todo lo que hemos hablado, y por la incidencia, creo que tienen que tener protagonismo. La palabra «empoderamiento» de las jornadas hace alusión a que les pedimos que sean ellas las que demanden, nos indiquen. Nos acercamos a ellas con ideas, pero nos tienen que decir si están o no de acuerdo, o qué es lo que falta.

-Estamos hablando de que la curación de un cáncer no es solo el proceso de enfermedad, es algo a muy largo plazo, entonces.

-Efectivamente, son los problemas de la propia vida. Cuando uno sufre esta enfermedad, las consecuencias son imprevisibles. Bien, ahora que las sabemos, igual es el momento para pararse a pensar: «Ya sabemos curar, sabemos tratar el cáncer de mama, pero ¿y después qué?». Tenemos que dar respuesta a esto.

-¿Cómo se acogió en Bergondo?

-Depende un poquito de la densidad de población. Carballo y su entorno es una fuerza geográfica y social fuerte y creo que la asistencia va a ser importante. Tengo un compromiso. He ido llamando a todas las mujeres que he podido, personalmente, invitándolas. A algunas casi que las he comprometido. Creo que tenemos sobre 70, que no está nada mal.

-Sobre todo cuando es algo que a veces no se quiere hablar.

-No es lo habitual que uno vaya públicamente diciendo: «Tengo un cáncer». Son cosas que incluso se esconden o se tapan, pero creo que, en este siglo XXI, el ser humano, por lo menos en nuestra sociedad, está bastante liberado de atavismos. Hoy en día podemos asumir que, en una civilización como la nuestra, una de cada tres personas padecerá cáncer. ¿Sabe usted por qué?

-Dígame.

-¡Porque vivimos mucho! El cáncer va asociado de forma inherente al envejecimiento poblacional. No deja de ser una enfermedad de mutaciones genéticas.

-¿Y por qué sin embargo hay esa creencia de que antes no era así?

-Éramos menos y vivíamos menos. Hoy en día en Galicia llegar a los 80 o 81 no es nada complicado. Hace 30 años no sé si muchos llegaban a esta edad. Para el cáncer de mama hay un punto de máxima incidencia, que es entre los 55 y los 65. Después cae y vuelve a repuntar a los 70 y tantos, 80. Por tanto, si vivimos más, más pagamos.

Fórum, de 15.45 a 20.00 horas

La jornada de hoy

Fórum, de 15.45 a 20.00 horas. Figuran en el programa Shalom Rivera, enfermera; Silvia Antolín, oncóloga; Carlota Díaz, ginecóloga; María Comillas, psicóloga; Luz Campello, socióloga; Julio Aparicio Gallego, fisioterapeuta; Jesús del Pozo, dermatólogo; y también Begoña Graña, oncóloga. Se abordará asimismo la nutrición.

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