Los conductores caen como moscas

La última campaña de radar se saldó con más de medio millar de sancionados


Carballo / La VozCarballo / La voz

Como moscas. Y eso que la Dirección General de Tráfico, Tráfico de la Guardia Civil y Policía Local de Carballo habían anunciado con suficiente antelación el inicio, y duración, de la campaña de control de velocidad, que se llevó a cabo del 16 al 22 de este mes y que tuvo una especial repercusión en la Costa da Morte por tres motivos: número total de vehículos controlados, unos 18.000; cifra total de sancionados de forma provisional a la espera de lo que determinen los recursos presentados por los afectados: 530; y número de controles efectuados en la Costa da Morte durante la pasada semana, unos 200.

Y eso que las redes sociales y las aplicaciones de los teléfonos móviles alertaban en tiempo real de la presencia de patrullas y coches camuflados y que los propios paneles de la AG-55 y de la autovía alertaban de que había campaña. Pues ni con esas, porque los datos de conductores multados aumentó en torno al 15?% con respecto a la del pasado año por estas mismas fechas.

«Nos preocupan estas cifras, no tanto por el volumen de denuncias, que también, porque han aumentado las sanciones, sino porque conducir a velocidades inadecuadas supone un riesgo para los propios infractores y para los que circulan por esa vía», apuntaron desde Tráfico de la Guardia Civil, en donde entienden que sigue sin haber «una concienciación clara de lo que supone circular a velocidades anormalmente elevadas». De hecho, y debido a los malos registros de la semana pasada, Tráfico de la Guardia Civil insiste en sus campañas de control de velocidad y en los test de drogas y alcohol en los accesos y salidas de la Costa da Morte. Esta actividad tiene el apoyo por aire del Pegasus, que en estos últimos 11 días tuvo un especial protagonismo, con asiduas visitas a la red principal de carreteras como la autovía, la autopista AG-55 y la AC-552, además de establecer rondas de vigilancia por Negreira, A Baña, Santa Comba, Carballo... Y la AC-550, que une Cee con Ribeira, sobre todo Muros, Noia y Outes.

En el casco urbano de Carballo, la campaña de radar también tuvo una especial repercusión tanto por la cifra de vehículos controlados (unos 5.100), como la cifra de sancionados, en torno al centenar.

En A Laracha, el Concello adquirió un trípode para la Policía Local hace un par de meses, que costó algo más de 21.000 euros. Según confirmaron ayer fuentes municipales, los agentes se limitaron «a calibrar» el mecanismo «y no se multó a nadie». Lo que sí provocó la presencia de este trípode es que los conductores redujesen la velocidad en los cascos urbanos, así como en las principales travesías urbanas. Y es que han sido muchos los vecinos que han criticado las velocidades elevadas por las que transitan muchos conductores por determinadas travesías.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
18 votos
Comentarios

Los conductores caen como moscas