«De nuestro colegio no falló nadie. Están todos aquí, corriendo y pasándoselo en grande». Loli Hortas es profesora de educación física en el centro educativo Gándara-Sofán desde hace 18 años. Y como los 110 alumnos presentes en As Eiroas, se mostró muy satisfecha de la jornada deportiva: «Veo mucha ilusión. No podemos controlar el tiempo, pero sí la implicación de los niños, que ha sido máxima». Y añadió: «Fue una jornada de convivencia, de fiesta, de participación y de compañerismo».

Junto con Loli Hortas se encontraba otra docente del Gándara-Sofán. Claudia Rodríguez da clases en tercero de primaria e hizo un análisis positivo de las seis carreras de campo a través, organizadas por Carballo Deporte, la Secretaría Xeral para o Deporte de la Xunta y la Federación Galega de Atletismo. «Acadamos bos resultados, estamos moi contentos a nivel deportivo, pero máis porque foi unha xornada extraordinaria de promoción do deporte, de sensibilización, de respecto, de responsabilidade e de saber competir», comentó Claudia Rodríguez.

Y es que hasta As Eiroas se dieron cita ayer 515 chavales, pertenecientes a seis centros educativos: A Cristina, Bergantiños, Fogar, Galán (Arteixo), Gándara-Sofán y Xesús San Luís Romero. No faltó ni uno. Ni la persistente lluvia ni las bajas temperaturas amedrentaron a unos jóvenes, que disfrutaron de una jornada educativa diferente, a través del deporte. Y más concretamente del atletismo, una disciplina que ha ganado auge en la Costa da Morte en los últimos años.

Las caras de los corredores, de entre 7 y 12 años, al acabar las pruebas irradiaban felicidad. Daba igual si subieron al podio o llegaron con el furgón de cola. Hubo aplausos y reconocimientos para todos. Porque al final, lo que se pretende con este tipo de iniciativas es fomentar la vida sana, la amistad, el compañerismo y dejar a un lado la vida sedentaria y de videoconsolas.

Impecable organización

La organización estuvo impecable y pendiente de todo y de todos. Los voluntarios de Protección Civil realizaron una gran labor de coordinación de las carreras, del recorrido. Incluso se habilitó una ambulancia que, por suerte, no fue preciso utilizar.

Pero hasta As Eiroas no solo acudieron los chavales y los profes. Muchas madres y padres quisieron seguir in situ las evoluciones de sus hijos. Hubo, incluso, alguna progenitora que salió momentáneamente de su puesto de trabajo para acudir rauda y veloz hasta el campo de fútbol carballés. La habían avisado de que su hija ganó en una de las pruebas.

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Ni la lluvia pudo con ellos