«Camarot facía a cea e nós tocabamos»

El grupo Trámites nació en marzo del 87, en un momento de eclosión del pop-rock gallego y hoy sus componentes nutren otros grupos


Carballo / La Voz

Los protagonistas. Fran Méndez, Pepe Fidalgo y Kiko Iglesias tienen ahora 52 (los dos primeros) y 51 años (el último) y los tres siguen formando parte de grupos carballeses. Fran Méndez está en The Cerne y Kiko Iglesias, en Killer Cats. Además, los dos forman Os Trastes de Cances, un dúo dedicado a la música de baile. Pepe Fidalgo, por su parte, está en Versión Imposible. Al margen de su afición por la música, los tres trabajan y tienen sus propias obligaciones familiares, pero ninguno tiene la intención de abandonar la música. Ahora sus hijos asisten a sus conciertos y forman parte de una generación que lidera el panorama del pop-rock comarcal.

La imagen antigua. Apenas un par de meses antes de su debut en el bar Brea de Carballo, en junio de 1987, se tomó esta fotografía del grupo Trámites de Carballo. Kiko Iglesias, Fran Méndez y Pepe Fidalgo están en la antigua academia Leus, en Vázquez de Parga con la calle Reus. La abuela de Fran, la señora Lola, vivía allí y les dejó ensayar en el galpón, donde compartían espacio con gallinas y conejos. También fue su primera crítica musical. De la casa y la gran huerta no queda nada desde hace muchos años, solo el recuerdo en esta fotografía.

La historia. Fran Méndez y Pepe Fidalgo eran vecinos y les gustaba la música. Uno trabajaba en la Renault y otro vendía muebles en la calle Cervantes. Al salir de trabajar iban a casa del señor Camarot, el que tuvo un cine en Carballo. Era el único lugar en el que se podía aprender a tocar la guitarra. «Camarot facía a cea e nós tocábamos, Malagueña, Clavelitos... De cando en cando nos corrixía», recuerda Fran Méndez. Evidentemente todo era de oído, aunque Pepe Fidalgo aprendió algo de solfeo con Gil Nécega, que fue concejal socialista, en la Casa da Xuventude.

Kiko Iglesias tampoco fue nunca al Conservatorio, pero andaba jugando por local de Fogar da Xuventude cuando se fijó en una batería que había sido de Xocaloma y le cogió afición.

Los tres mimbres estaban ya dispuestos, pero faltaba el lazo que los uniera y ese fue el bar Brea, entre las rúas Muíño y Baixa, que todos los vecinos de mediana edad de Carballo recordarán. En torno al futbolín se gestó Trámites, que había de sustituir a Metro, el grupo pionero del pop-rock carballés y que alternó con Enferkmos o Mördor.

Trámites ha quedado en el recuerdo porque sus componentes eran también compositores, sobre todo Kiko y Fran. Del primero son los temas más siniestros, sobre drogas, cementerios, el sida... «Andaba un pouco perdido» se disculpa Iglesias. «Fran era máis pijillo» dice. «Eu escribía de chicas, de amor, de te vi en la calle...», reconoce el propio Méndez. Para Pepe, en cambio, la canción que les representa es La barra es larga, dedicaba al bar Brea, en el que pasaban las horas.

Tanto se quejaron de la crudeza de las letras de Kiko Iglesias que un día este se presentó con una composición que dejó boquiabiertos a sus compañeros. «Era unha canción boísima, flipamos, era de amor...», recuerda Fran Méndez. El flipe duró poco porque al cabo de una semana sus compañeros también vieron la película Sueños eléctricos, que termina con esa canción subtitulada. Kiko Iglesias reconoció que se había puesto delante de la tele armado de boli y papel.

Sin embargo, lo que más recuerdan los tres es la primera sala de ensayo. Era un galpón en el jardín de la antigua academia Leus, donde vivía la abuela de Fran Méndez. El suelo era de tierra, llovía dentro y daba cobijo a conejos y gallinas, que acabaron acostumbrados al ruido atronador de los ensayos. La señora Lola hacía su propia crítica: «Esta vai un pouco cargada de bombo», opinaba ella.

Tal era la humedad que tanto Fran como Pepe recibían continuos calambrazos. Se salvaba Kiko porque la batería estaba sobre una tarima, aunque tenía la desventaja de que el agua le caía por la espalda. Por no tener, ni cuerdas tenía el bajo de Fran. Solo dos porque cada una costaba 5.000 pesetas. «Mellor, eu non sabía tocar tanto», dice Fran.

«O noso debut foi o nunca visto»

«Estamos en trámites», decían los componentes del grupo cuando les preguntaban por la presentación, que finalmente se llevó a cabo el 27 de junio de 1987 en el omnipresente bar Brea. La respuesta repetida dio nombre al trío, que se quedó en eso ante la imposibilidad de encontrar una voz que los convirtiera en cuarteto. «Había xente que poñía un disco de Loquillo e cantaba moi ben, pero había que facelo con nós e non atopamos ninguén», explica Fran.

El debut tenía que ser en la zona alta del bar, dedicada a pub, pero finalmente ocuparon todo el local y buena parte de la calle. Nunca habían visto tanta gente. La situación era tal que amigos y vecinos tuvieron que ponerse a servir copas.

Los tres chicos, que entonces tenían poco más de 20 años, eran muy conocidos y había muchas ganas de música. Entonces solo tenían seis temas, por lo que recurrieron a Los Enferkmos para que completaran el concierto, además de repetir algunas canciones. Después vino Feiraber y muchos conciertos hasta que hace 10 años tocaron en la Dublín en su 20 aniversario.

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