El fracaso en educación de adultos supera el 90 % en la comarca

La titulación exige mucho esfuerzo, pero es imprescindible para trabajar


carballo / la voz

Aunque todavía no se han publicado las listas definitivas, ya se puede decir que la inmensa mayoría de los adultos que se inscribieron para obtener el título de secundaria en el instituto Isidro Parga Pondal de Carballo no han logrado superar las pruebas. Las notas son bajísimas y de los 124 que se anotaron para junio y septiembre solo pasaron seis, según los datos aportados por Educación. En septiembre se apuntaron 44 y, en principio, solo salió adelante uno. Mejores resultados se han obtenido en el Fernando Blanco de Cee y en Fonteboa, donde hay ESA por segundo año.

Antonio Eirís, jefe del departamento del centro carballés, explica que hubo una matricula de 141 personas para las pruebas de junio y septiembre y 44 solo para las de este mes, pero que hasta mañana no saldrán las listas definitivas. De todos modos, el número de aprobados es muy bajo. Serán unos 20 como mucho.

Recordó que el examen tiene un nivel de cuarto de ESO y que hay que prepararlo muy bien. «É moi difícil de superar», reconoció el docente, sobre todo porque muchos de los que se presentan nunca estudiaron un idioma extranjero.

Desde hace unos años y debido a la cantidad de gente de la zona que se presentaba a las pruebas, que eran solo en Santiago, los exámenes se trasladaron al Parga Pondal, pero los docentes no eligen las preguntas y se limitan a corregir con una plantilla. «Non hai escapatoria», señala.

Las clases presenciales son otra cosa y dependen mucho del nivel del que parta el alumno. Buena parte de los que se presentan son trabajadores que necesitan el título, pero que no tienen tiempo de acudir a clase. Es muy difícil que aprueben, aunque algunos lo intentan porque se les obliga para la Risga, por ejemplo.

Una casuística muy amplia

En las clases de ESA y de bachillerato para adultos hay de todo, desde estudiantes de 18 años que no pudieron sacarse el título a tiempo, hasta mayores de 50 que no encuentran trabajo o que quieren aprender. «Es un grupo muy heterogéneo. Los más mayores, que suelen llegar cansados del trabajo o de las tareas del hogar no quieren tonterías, prefieren aprovechar el tiempo», explica Chelo Trillo, directora del instituto Fernando Blanco de Cee.

En las clases no solo se aprenden las materias, sino también «la actitud responsable de la gente mayor, lo que les viene muy bien a los jovencitos», añade.

Este año habrá unos 20 alumnos, la mayor parte de los cuales van para el tercer módulo, para el que habrá lista de espera. Es el que corresponde a tercero de la ESO y dónde suelen reengancharse la mayor parte de los estudiantes.

Lo que más se les resiste son las materias tecnológicas y el inglés, dice Chelo Trillo, «pero le echan tantas ganas que sacan unas notazas», explica.

En el caso de las listas hechas públicas por la Xunta para la zona de Carballo, lo que menos abunda precisamente son las buenas calificaciones. Hay muchos que no titulan porque simplemente no se presentan, en tanto que otros obtienen unas notas desastrosas.

En Carballo lo que sí funciona bastante bien es el bachillerato para adultos, pero, en este caso, los matriculados tienen mucha más motivación. En segundo hay 43 personas anotadas y muchos son jóvenes que no pudieron acabar en sus centros. En primero hay 17. Estos dos grupos ya empezaron las clases, en tanto que los de la ESA, que son 30 en tercero y cuarto, y 15 en primero y segundo, se presentarán el próximo lunes.

«Los exámenes de la prueba libre son duros»

Ramón Santorio es el coordinador de la ESA en el centro de promoción rural EFA Fonteboa. Mañana será la presentación de los estudiantes, que este año, el segundo que hay estas enseñanzas en Coristanco, son una veintena.

Ramón Santorio reconoce que para obtener el título de la enseñanza para adultos «se necesita mucho tesón», algo que no todos tienen, sobre todo los más jóvenes.

Explica que los mayores problemas se producen en el módulo científico y tecnológico, ya que a muchos se les atragantan la física y la química y, especialmente, las matemáticas.

Con respecto al elevado número de suspensos considera que «los exámenes de la prueba libre son duros». «Para las personas que tienen entre 30 y 40 años y que hace mucho que dejaron de estudiar se hace muy difícil un examen de cinco horas, mañana y tarde, no están preparados», comenta el docente.

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«Con 52 anos, para min, foi moi difícil»

Isabel Rey Porteiro dejó el colegio en quinto de EGB y en junio obtuvo su título de graduado en Fonteboa. Antes lo había intentado en el Parga Pondal, pero ella necesitaba mucha más dedicación. «Se non sabes, aí te quedas, nin de coña podía aprobar», explica.

Ahora sí lo ha conseguido, pero a base de mucho esfuerzo. «Con 52 anos, para min, foi moi difícil». Sin embargo, a base de hacer muchos exámenes consiguió salir adelante.

«Vas pedir traballo e sempre piden o graduado. Volve cando o teñas, dinche. Atopas tódalas portas pechadas», explica la coristanquesa.

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Fundamental

La enseñanza de adultos es tan importante como la ordinaria. Es fundamental para la integración laboral de mucha gente, la mejora en sus ocupaciones para gran cantidad de trabajadores y la realización personal de otros tantos. No obstante, el fracaso es muy elevado, lo que demuestra que hay que hacer un gran esfuerzo para adaptar los métodos y mejorar el nivel de aprovechamiento. Es primordial para mejorar nuestra sociedad.

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