Baldaio es uno de los santuarios de la píllara en Galicia

De las 49 aves que lograron volar el año pasado en Galicia, 11 estaban en el arenal carballés, según los datos de Axena


carballo / la voz

El arenal de Baldaio, en Carballo, es uno de los santuarios españoles de la píllara de las dunas o chorlitejo patinegro. Una ave amenazada, en peligro de extinción, clave en el ecosistema del litoral, de la que apenas quedan ochenta parejas en Galicia, según el último censo oficial realizado en mayo del año pasado. Un 10 % de esas parejas están en el arenal carballés, entre 8 y 9, según los datos del colectivo naturalista Axena, el que más ha investigado y trabaja sobre el chorlitejo, al margen de un grupo de la Universidade de Santiago.

Pero no solo la cantidad hacen de la larga playa (casi 4 kilómetros, desde el entorno del río de Arnados) un enclave de especial protección, sino la calidad de este espacio: el año pasado lograron volar en él 11 de los 49 pájaros que lo consiguieron en toda Galicia. Nacieron 14, y solo tres no salieron adelante. Un índice elevadísimo, con datos que maneja Manuel Mariño, de Axena, que ha localizado 12 de los veinte nidos encontrados en diferentes momentos, y que visita Baldaio con frecuencia para ver cómo evolucionan las parejas y las crías. Habrá que esperar a que acabe el período de reproducción y desarrollo (los polluelos salen del nido de inmediato, y tardan unas cuatro semanas en volar) para ver cómo va esta temporada, pero no pinta tan bien. Por muchas causas: desde los temporales de la primavera hasta la acción de un zorro. No es fácil sobrevivir para un ave tan débil, que tanto depende del entorno en el que se encuentra, amenazado por la presión humana sobre todo, y por prácticas como el uso de las cribadoras o tamizadoras mecánicas, que en Carballo ya no se usarán. «As cribadoras son criminais», define gráficamente Mariño. Axena, además de Senda Nova, SEO Birdlife, la Sociedade Galega de Ornitoloxía y otras entidades realizarán una campaña para tratar de que los concellos gallegos realicen las limpiezas de los arenales de manera manual. Los invertebrados, las algas esparcidas en la arena, son fundamentales para su desarrollo. La algas les sirven, por ejemplo, para camuflarse. Cualquier movimiento de áridos es un ataque a su línea de flotación.

No solo en Baldaio hay ejemplares (ni se protegen todos con recintos enjaulados: solo los más vulnerables), también más hacia el sur, desde las proximidades de Balarés a Traba, en Laxe; Nemiña o Rostro. La incidencia es importante también en Carnota y en varias playas de Barbanza.

Mariño señala que Galicia es un lugar único para la conservación de la píllara. En el norte de España, hasta Francia, no hay más asentamientos relevantes. Alerta de su desaparición, como lo hace de cualquier otra especie clave en el ecosistema. Un decreto de la Xunta del año 2014 incluye medidas conservacionistas. «A súa conservación é prioritaria, é un bioindicador da calidade das nosas praias e territorio, e a súa extinción non se debe permitir. Mediante reunións de coordinación da Xunta cos grupos de investigación da USC, as asociacións ecoloxistas e as Administracións que xestionan as praias, coma os concellos, establecen o que se pode ou non se pode facer nas praias durante o período de cría de marzo a agosto», explica Mariño en un artículo junto a Xurxo Gago..

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