CARBALLO / LA VOZ

La Navidad y sus representaciones, como muchas iniciativas en la comarca, le deben mucho al espíritu colaborador vecinal, a la implicación. «O principal son os nenos», asegura Carmen Rey refiriéndose a la «marabilla» que ayer ofrecieron los pequeños en la iglesia de Sísamo. El de esta parroquia es un macrobelén viviente, por así decirlo, con 120 personas movilizadas, incluyendo adultos. Aunque el esquema es el mismo desde hace tres lustros, en cada edición va habiendo pequeñas sorpresas -los regalos al niño Jesús, por ejemplo, desde una cobaya a un gatito- que derivan de meses de trabajo. El sacerdote José García Gondar, al hablar del belén viviente de la parroquia San Xoán Bautista, también alaba el de Sísamo. «O noso é moito máis sinxeliño, pero moi entrañable», opina. Los niños del catecismo le dan vida y mantienen vivo el espíritu. Animado estuvo también el belén de Ardaña, sin salir de Carballo, con pequeñas coreografías incluidas. En Vimianzo, cuenta el párroco, Daniel Turnes, 40 pequeños de la catequesis parroquial representaron el belén viviente organizado por la parroquia por noveno año. La escenificación -La misericordia en Belén- comprendía unos 300 metros cuadrados de escenario con luz y sonido. También hubo belenes humanos ayer en Coristanco (y el 19, ya en Laxe). El de Corcubión, por su parte, sigue siendo un atractivo (animado, no viviente). En Fisterra, finalmente, no pudo llevarse a cabo el que estaba previsto ayer en la Praza da Constitución a causa de motivos personales de algunos participantes. En breve se comunicará nueva fecha.

Al detalle

Sísamo. El más grande. Hasta 120 personas -más de la mitad ya son niños- llevan meses trabajando para dar vida al belén viviente de la parroquia de Sísamo. Se representó ayer por la mañana y volverán a hacerlo el día 6, por si se lo han perdido.

Ardaña. Con pequeños bailes incluidos. Los pequeños de la parroquia de Ardaña también pusieron todo de su parte en el belén viviente representado: incluyó pequeñas y animadas coreografías. foto ana garcía

San Xoán Bautista. Sencillo y entrañable. Así define el párroco José García Gondar el belén viviente que representan en Navidad y Reyes en su parroquia, la San Xoán Bautista. Salió bien, confirmó ayer por la noche. A ello se dedican pequeños del catecismo.

Corcubión. Estático, pero con algo de movimiento. No es un belén humano, pero sus meticulosas piezas sí tienen animación. Al frente de los responsables está Marcos Vázquez. En la imagen, visitas de ayer.

Vimianzo. 40 pequeños. La escenificación «La misericordia en Belén» tuvo a los niños como protagonistas y, como responsables, a María José Queiro, Mariví Mouzo y Amparo Gándara, ayudadas por catequistas y colaboradores.

Coristanco. Implicación. Pequeños como los de Coristanco, implicados en los belenes vivientes y en los coros, merecen un aplauso. El párroco, Manuel Mayo, reseña también la buena colaboración vecinal con donativos solidarios.

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La entrega vecinal custodia la Navidad