Los premios siguen siendo para los piratas


Otra en la frente. Cada vez que uno repasa los números de la Costa da Morte le dan escalofríos. El censo de electores baja de nuevo varios escalones de golpe. Lo peor es que lo hace a saltos. El día 20 de diciembre habrá 3.339 electores menos que hace cuatro años. Hay concellos que no tienen esos habitantes y más votantes actualmente en el extranjero (32.489) que en todo el municipio de Carballo. Son cifras que deprimen, por lo que es necesario un tratamiento radical con grandes dosis de optimismo diario para revertir la situación, en la que los dirigentes políticos parecen meros observadores cuando en realidad deberían ser actores principales. La misión de un gestor público no es permanecer en el cargo por tiempo infinito sino resolver los problemas de los ciudadanos. La gente se va porque no le dan oportunidades para vivir. Y tan culpables son los de aquí como los de fuera por no conseguirlas. Nunca está toda la culpa en un lado de la balanza. La conquista no es evitar los problemas, sino resolverlos. No se puede dejar que este rincón atlántico se ahogue en la desesperanza. O la indiferencia, que puede llegar al insulto. Nos trata mal incluso la Wikipedia, que hasta parece haber visto osos en las islas Sisargas, o a Verdes lo convierte en Green, como otros topónimos indignantes. La Red es muy útil, pero no siempre es de fiar. Su superficialidad es su gran peligro. La Wikipedia es un instrumento interesante para orientarse, pero en ocasiones nada científico, nada certero o, cuando menos, poco riguroso, pese a que su acceso es abierto a los muchos millones de usuarios de ese mundo infinito que es Internet. El listado de acciones indignantes continúa engordando. Día a día, se suman nuevos agravios al almacén de la desesperanza. Como ver a un cazatesoros recibiendo honores de la Universidad de Vigo. El tesoro del Douro, que halló su fin en las movidas aguas de la costa de Laxe, voló sin que haya tenido castigo oficial. Con razón se alarmaron los arqueólogos que llevan toda una vida de esfuerzos e incomprensiones tratando de investigar y poner en valor todo el patrimonio subacuático gallego. En contrapartida ven como su principal enemigo, un personaje cuyo mérito principal es haberse dedicado a la búsqueda de tesoros submarinos con fines poco inocentes y nada altruistas, es agasajado por organismos oficiales. Cuando las instituciones públicas no aplican el filtro de la ética, qué le queda a los ciudadanos. Una vez más se enciende la luz de alarma con respecto a los Penedos de Pasarela y Traba, la ciudad encantada de la Costa da Morte escondida entre los tojos, la maleza y el bosque desordenado. En cualquier otro país miembro de la tan desorientada UE el museo natural vimiancés y laxense sería un gran parque con decenas de miles de visitantes cada año, con la consiguiente repercusión turística, económica y social. Los Penedos son como una misteriosa urbe hundida que todo el mundo ignora. Ya han intentado destruirlos una vez con una cantera, como si en toda la comarca no hubiese más piedras. En el país del granito han ido a poner la vista en las rocas más bellas, figuras labradas por el tiempo, el viento y la lluvia, esas esculturas que el tiempo ha mantenido fuera de la circulación. Por eso resulta lamentable que no se haya sabido ponerlas en valor. Y no basta con gritos y alarmas. Ni esperar a que otros desde fuera hagan lo que nunca han hecho. Hay que pasar a las obras. La mejor inversión es la humana. Si los Penedos estuviesen al alcance de todos, nadie osaría ponerlos en peligro.

As institucións non dan seguido á sociedade

Ponteceso e a Fundación Pondal acaban de perder un gran valedor. Xosé Neira Vilas era o padriño cultural da vila pondaliana, unha especie de vello druída do fogar do bardo. Vén de partir para alén sen que o Concello lle pagase a débeda en vida. Tivo que marchar sen o óbalo para abonarlle a Caronte o porte na súa nave polo río Aqueronte ata o mundo das ánimas. A burocracia empexegoulle os pés ás autoridades locais e non deron nomeado ao escritor de Gres, a memoria da emigración galega na América, como fillo adoptivo. Ponteceso ten a honra de ser un dos últimos lugares nos que o autor de Memorias dun neno labrego participou nun acto solemne, a entrega dos premios Bos e Xenerosos, celebrada o 22 de outubro, coa presenza do presidente da Real Academia Galega e outros membros da institución. Unha demostración máis de que as Administracións non dan seguido os pasos da sociedade, como a Deputación de A Coruña, que nunha mostra de incompetencia manifesta é incapaz de saldar coa Fundación Pondal unha débeda comprometida. E faino con incomprendidas esixencias burocráticas pese estar á vista as inxentes cantidades que parece conceder cos ollos pechados noutros casos. Unha discriminación máis que incomprensible para unha entidade que leva anos demostrando a súa valía e servizo á sociedade.

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