Renovarse o morir


En la carretera comarcal AC-552, a la altura de A Revolta, se puede contemplar la exitosa, en su día, discoteca del mismo nombre. Eran años en los que en Carballo había hasta cinco locales de baile, quedando hoy únicamente uno. Un edificio destinado toda su trayectoria a actividades lúdicas que se encuentra en la actualidad abandonado y en un estado bastante deteriorado, con una superficie construida importante y un aparcamiento envidiable. Resulta evidente que la demanda de este tipo de edificios a día de hoy es escasa.

Otras construcciones de similar uso, hace años que se convirtieron a actividades comerciales, sin embargo en el caso que nos ocupa, dado el tirón de su momento, prolongó su vida útil más que el resto, sufriendo varias remodelaciones.

Sector comercial

La alternativa más viable al edificio, apunta al sector comercial con negocios que requieran grandes superficies de exposición, como ya acontece en un edificio próximo. El factor determinante, evidentemente, es el económico, puesto que la adaptación tendría un coste al tener que cumplir las normas actuales de seguridad, accesibilidad, etcétera.

Podría plantearse una conversión a edificio cultural, aunque sería un sinsentido, visto el gran número de centros comarcales cerrados deteriorándose.

Renovarse o morir. Como en muchas otras facetas de la vida, a los edificios les acontece algo similar, siendo la sociedad quien indica el destino. Su evolución va creando nuevas necesidades y haciendo obsoletas las existentes, lo que implica necesariamente estar en permanente cambio.

Por Fernando Añón Arquitecto de Carballo

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