Los niños saharauis se despiden de Carballo

Los pequeños y sus familias de acogida fueron recibidos en el consistorio

Los niños saharauis, sus familias de acogida y las autoridades, ayer, en el consistorio carballés.
Los niños saharauis, sus familias de acogida y las autoridades, ayer, en el consistorio carballés.

La actualidad arroja estos días sobrecogedoras imágenes e historias de refugiados que huyen del terror, de la guerra y de la miseria en sus países de origen para llamar, con escaso éxito, a las puertas de Europa. Pero también ofrece ejemplos de solidaridad con iniciativas como la que desde hace ya casi un cuarto de siglo permite a los niños saharauis disfrutar de unas Vacacións en paz en Galicia gracias a la implicación activa de algunos municipios y familias locales.

Siete de estos niños pasaron ayer por el consistorio carballés para poner el punto final a una estancia que arrancó a comienzos de julio y que les ha permitido entregarse a dos meses de descanso y diversión lejos de las privaciones que sufren en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia. Estas vacaciones les permitieron también escapar del calor que abrasa aquellas tierras en esta época del año, con temperaturas que rondan los 50 grados, y disponer de servicios básicos, como la atención sanitaria, que no están a su alcance en el Sáhara Occidental.

Acompañados por sus familias de acogida, los pequeños fueron recibidos por el alcalde carballés, Evencio Ferrero, la concejala de Igualdade e Benestar, Maica Ures, y otros miembros de la corporación, así como por los responsables de la oenegé Solidariedade Galega co Pobo Saharaui, promotora de esta iniciativa.

Las autoridades se interesaron por la estancia de los niños en Carballo y por sus impresiones sobre esta experiencia que permite también tender lazos de entendimiento y amistad entre ambas culturas y visibilizar la situación que vive el pueblo saharaui.

Tanto el alcalde de Carballo como el responsable de la oenegé tuvieron palabras de agradecimiento para las familias que han abierto las puertas de sus casas a estos niños y que los han acogido como a uno más. Sin su solidaridad sería imposible llevar a cabo la iniciativa en la que el Concello colabora de forma activa haciéndose cargo del coste de los billetes de avión de los pequeños, de otros traslados y de los seguros.

Los pequeños, además de los recuerdos de un verano de paz, juegos y alegría, se llevaron un pequeño obsequio del Concello consistente en material escolar para que, como les pidió el alcalde carballés, «cando esteades nos vosos fogares vos lembredes algo de nós».

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