Nuria Pérez «Nin de broma esperaba namorarme deste deporte, nin desta maneira»

antón Lestón / F. Rodríguez CARBALLO / LA VOZ

CAMARIÑAS

JParri

ATLETAS DEL ATLÁNTICO | La vimiancesa tomó como un reto el circuito de 10 K Correndo pola Costa en momento «complicado» y ahora ya prepara una media maratón para febrero

04 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La Casa da Cultura de Cee acogió el pasado viernes la gala de clausura de la octava edición del Correndo pola Costa, un circuito ya de referencia que sigue creciendo a nivel provincial y autonómico. En el acto fueron premiadas más de cien personas, pero solo una de ellas se llevó a su casa uno de los premios más hermosos, el Sara Vieites a la superación. Una palabra que resume bien lo conseguido por Nuria Pérez Espasandín (Vimianzo, 1994) en estos últimos meses. La vimiancesa y reconocida cara detrás del proyecto digital de comunicación Toxío no pasaba a comienzos de este 2023 por su mejor momento. «Estaba facendo bastantes cambios na miña vida e era complicado a nivel mental. Propúxenme non beber máis alcohol e afrontei o Correndo pola Costa como un reto que necesitaba», recuerda.

Ella, que había corrido de forma muy esporádica y nunca «máis de cinco quilómetros seguidos», empezó por todo lo alto, el circuito de 10K: «A miña idea era comezar polo 3K e despois, a metade do ano, cando estivese máis preparada, cambiar para o de 10K, pero dende a organización dixeronme que non se podía e optei polo máis duro». Empezó, en marzo, en Camariñas, cruzando la meta en 1 hora. 5 minutos y 26 segundos tras uno de los recorridos más duros de todo el campeonato y terminó, en octubre, en Fisterra, completando otro exigente trayecto en 1:00:17. Por el medio, ocho carreras que acarrearon, sobre todo, un gran aprendizaje y una notable mejoría, pero, sobre todo, una inmensa satisfacción. «Foi moito máis fermoso do que eu esperaba. Nin de broma podía imaxinar que eu ía namorarme deste deporte, nin desta maneira», señala una Nuria que ya ahora ya va lanzada hacia una media maratón en febrero, su siguiente objetivo deportivo.

Y eso que a Camariñas, la primera de las diez citas del Correndo pola Costa llegó como una novata más. «Nunca puxera un chip nin sabía meter o dorsal», rememora sobre una jornada en la que se sorprendió para bien de su estado físico: «Ao final cando a fas quitas ese medo de non rematar, porque cun pouco de adestramento calquera pode cruzar a meta, a máis ou menos ritmo. Non obstante o duro está a nivel mental, aguantar cando estás cansa e sabes que aínda queda», dice Pérez Espasandín, que seguirá sin estar pendiente de la clasificación durante la próxima edición, a la que ya confirmó que acudirá.

Le cambió la vida

Es ese aspecto mental el que la impulsó a tomar este reto y el que la enganchó al atletismo: «A min o atletismo cambioume a vida a nivel persoal e profesional. Sou emprendedora, e moitas veces as emprendedoras queremos ir a por todo e de repente. E iso faise moi complicado. O correr estas distancias, indo pasiño a pasiño, lenta, tamén axuda a ver todo cun pouco máis de calma e de persepectiva». Por eso, para el futuro no piensa con mejorar tiempos ni nada por el estilo, sino con ser capaz cada vez de correr distancias más amplias.

Nuria, además de atleta, es una voz autorizada desde la perspectiva turística de este evento. Y lo tiene claro: «É claramente un gran atractivo turístico. De feito, mirando o da media maratón, o primeiro que fixen foi mirar onde as había para así ver tamén algún lugar ao que lle tiña ganas. E iso faino moita xente». Por ello, admite que ya hay una pieza preparada para publicar en su canal, Toxío, en la que habla de su experiencia en el circuito: «Un antes e despois na miña vida».