El derribo de las cuatro casas de Reira pone fin a diez años de litigio

Los trabajos de demolición se prolongarán durante unos ocho días


Carballo / la voz

En la mañana de este martes comenzaron los trabajos previos al derribo de cuatro casas en el entorno de Terreo do Pao, en el emblemático, hermoso y protegido (Rede Natura) en el entorno de Reira, Camariñas. Después de que sus titulares, vecinos todos ellos del término municipal de Camariñas, retiraran previamente todos sus enseres, este martes comenzaron los trabajos de retirada de ventanas, puertas, baños y todos aquellos elementos que no pueden ser reciclados por vía normal. En tres de los chalés afectados, las labores propias de demolición comenzarán, si todo marcha según lo previsto, este próximo lunes.

Para ello serán trasladadas hasta Terreo do Pao dos palas retroexcavadoras. Una se encargará de derribar los inmuebles y la otra de picar todo el material, de tal forma que todos estos restos, que sumarán unas 200 toneladas de residuos, puedan ser enviados a reciclar en trozos pequeños. El plazo previsto para la conclusión de todas estas actuaciones es de unos ocho días. 

Con estos trabajos se pone fin a diez años de largos litigios, cuando en el 2009 dos personas presentaron denuncias contra cincuenta viviendas de Camariñas por estar, supuestamente, fuera de ordenación. El primer derribo efectivo en la zona de Reira se llevó a cabo en febrero del 2016. 

Recursos

Cabe recordar que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) rechazó, justo hace ahora cinco años, el recurso interpuesto por un afectado contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de A Coruña de 31 de julio del 2014, que a su vez refrendaba dos resoluciones de la APLU, la Agencia de Protección de la Legalidad Urbanística. En la primera, del 28 de marzo del 2011, declaró «ilegal la parcelación urbanística y la posterior apertura de ampliación de un vial», por el que se accede esta y al resto de viviendas denunciadas del grupo. Y en la segunda, del 14 de junio del 2013, vino a confirmar este mismo dictamen. Las cuatro viviendas objeto ahora de derribo pertenecen a un mismo grupo familiar y fueron levantadas en el año 1986 -dos años antes de entrar en vigor la nueva Ley de Costas- sobre una misma finca que tiene la catalogación de suelo rústico de especial protección medioambiental y paisajístico.

La piqueta pende sobre un edificio sin acabar en Area da Vila y una casa de Lingunde 

El Concello de Camariñas es, sin duda, uno de los más afectados de la Costa da Morte en lo que a expedientes de ilegalidad urbanística se refiere. En el año 2009 fueron presentadas denuncias, que afectaron a unas 50 viviendas en todo el término municipal. En febrero del 2016 se ejecutó la primera sentencia en firme de derribo. Fue precisamente en Reira, en las inmediaciones de donde se acomete estos días la demolición de otras cuatro casas más. Una vivienda unifamiliar ubicada en las inmediaciones finalmente se salvó de la piqueta porque el recurso de la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística (APLU) se presentó fuera de plazo.

Y ayer trascendió que entre este medio centenar de casas fuera de ordenación se encuentran dos inmuebles sobre los que pende la orden inmediata de demolición, tal y como apuntó la alcaldesa, Sandra Insua. Se trata de un edificio de tres plantas sin acabar en la zona de Area da Vila y una vivienda unifamiliar completamente acabada en Lingunde. A esta última se refirió ayer la regidora: «Trátase da casa dunha persoa que estivo moitos anos emigrada, e agora que regresou para vivir na súa terra ten sobre a súa casa un expediente de demolición enriba. Non sei que pasará, pero é inxusto que esa persoa, que traballou toda a súa vida para ter un lugar onde vivir, corra agora o risco de perder a súa casa, que leva moitos anos construída e lista para vivir nela», explicó Sandra Insua.

Alguno de los afectados abonó recientemente una multa de 4.000 euros 

La regidora, Sandra Insua volvió ayer a referirse a este litigio. Señaló -sin querer hacer valoraciones judiciales-, que en uno de los casos, la propietaria no recibió todavía una resolución judicial a un recurso presentado por la defensa. De hecho, la alcaldesa apuntó, según la versión que le trasladó la afectada, que cada cierto tiempo recibe una notificación de multa, la última por importe de 4.000 euros, por lo que, a su juicio, este litigio de Reira «debería marcar un antes e un despois» en esta modalidad de procedimientos. Y añadió: «Entendo que se trata dunha zona protexida, pero o que está feito... A estas persoas custoulles moitísimo esforzo gañalo, e mesmo meteron os aforros de toda a vida aí. Esas vivendas levan máis de trinta anos construídas, e para estas persoas ir de vacacións era ir a Reira. O dano emocional e sentimental é moi grande», dijo la mandataria.

Respeto a la ley

Si las Administraciones hubiesen actuado con la diligencia debida, ahora no sería necesario que los jueces, en aplicación de la ley, pusiesen las paleadoras a demoler inmuebles que se llevan con ellos parte del corazón de sus dueños. Cuando alguien construye donde no debe, y los organismos públicos hacen la vista gorda, se está discriminando a todos a los que también le gustaría tener una casa a la orilla del mar, pero respetan la ley.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El derribo de las cuatro casas de Reira pone fin a diez años de litigio