Cada aviso tardío por toxina mata unos 400 kilos de navaja

Los mariscadores piden otro sistema para no trabajar en balde

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cee / la voz

Las quejas son habituales en Fisterra, zona pionera y mayoritaria en la extracción de navaja y longueirón en la zona, pero ahora también han llegado -y ya no es la primera vez- a la ría de Camariñas, donde trabajan ocho embarcaciones en un plan conjunto mariscadores de esta cofradía y de la de Muxía. El problema resulta de sobra conocido y tiene que ver con el momento en el que desde la Administración -concretamente del Intecmar, el laboratorio profesional especializado- llega la orden de cerrar una zona de trabajo por la presencia de toxina o de algún contaminante artificial.

Y eso fue lo que pasó justamente esta semana. Ya el lunes no se pudo despachar el marisco, aunque en este caso existen dudas sobre posibles malentendidos, pero lo del jueves sí ya hizo saltar indignados a muchos profesionales. Lo explica Suso Lema, que ayer no ocultaba su enfado. «Isto xa é un cachondeo. Pechan ás 8 de tarde cando marisco xa se vendeu na lonxa, xa non é meu. Tres horas, tres homes no fondo do mar para despois ter que tirar con todo ao día seguinte, cando o 90 % polo menos dese marisco morre. Como moito volverá a agarrar na area un 10 %. Isto é como se ti crías polos e unha vez que os tés gordos che din que non valen», resume el mariscador, que tiene la firme intención de reclamar ante la Xunta con el apoyo del patrón mayor. Creen que los antecedentes de Noia les pueden servir, porque están hartos de tirar su trabajo al mar.

Otro de los profesionales, que pide la reserva de su identidad, se muestra más conciliador pero igualmente fastidiado por la situación. Cree que necesitan otro protocolo de actuación porque este se está demostrando ineficiente. De hecho teme que se repita la situación de hace un par de años cuando tuvieron que tirar con el producto hasta seis días en cuestión de semanas por este mismo motivo. «Xa non pos en conta o teu traballo, pero é que este longueirón que estabamos collendo estes días tiña polo menos dous anos e alá vai, así dun día para outro morre todo», afirma el profesional, que recuerda cómo se sucedieron los hechos.

«Tiñamos mostra do luns porque os niveis estaban dando altos pero dentro do permitido. Así que pensabamos que xa tiñamos a semana arranxada. Por iso a xente se cabreou o tanto ao avisarnos ás oito da tarde», detalla el mariscador, que tampoco culpa a los técnicos del laboratorio, ya que sabe que eso no es inmediato, «teñen que pasar 24 horas para saber se dá ou non», pero pide soluciones.

Dado que todos los profesionales enrolados están estos días cogiendo los topes autorizados de 20 kilos por persona y el precio de mercado anda en los 7-8 euros, sin llegar a cifras espectaculares, sí suponen unas ganancias importantes que los mariscadores tienen que tirar por la borda.

«No fondo desconectas, non che fai falta psicólogo»

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Olga Sendón Pazo es la primera mujer que se dedica al longueirón en la Costa da Morte

Su origen (Berdeogas-Dumbría) no es precisamente marinero, pero el noviazgo y luego matrimonio con el muxián Félix Vilela, que va ya para 18 años, le ha abierto una perspectiva nueva. Olga Sendón Pazo cree que «o importante é intentar superarse», con lo que si antes se metió en una cooperativa de ropa o en la hostelería, como camarera de verano, cómo no iba a intentarlo ahora con el percebe y -aquí lo novedoso, porque es la primera mujer en la Costa da Morte- con el longueirón. Hace tiempo que realiza labores de apoyo desde la María Luisa para su marido y sus compañeros, los «chicos estupendos» del Sirena del Mar, pero ahora mismo, ya ejerce de jefa de equipo con la titulación que obtuvo en enero en Gijón después de tres meses de curso y convalidó en marzo. «A mellor experiencia que vivín en 39 anos que teño. Xa fixera algo de apnea, o traxe xa estaba acostumada a el dos percebes, pero iso de respirar non fondo do mar non ten nada que ver: desconectas, gozas, non che fai falta psicólogo», explica.

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