La guerra de la patata es de los vecinos

Solo una actuación responsable generalizada puede acabar con la polilla guatemalteca


cee / la voz

No hay sulfato que valga, ni técnica milagrosa alguna que le permita a los funcionarios de Medio Rural acabar con la plaga de la polilla guatemalteca que, en el caso más extremo que todo el mundo quiere evitar, podría dejar Galicia varios años sin plantaciones de patatas. De ahí que en ese sentido fuesen ayer las explicaciones del técnicos de la Xunta que estuvieron en Cee y Xaviña (Camariñas) y que repiten hoy, de nuevo a las 19.00 horas, en Olveira (Dumbría) y Fisterra. Insistieron en la necesidad de que la gente se conciencie de la «gravidade do problema» y siga al pie de la letra las recomendaciones. Unas normas que tienen especial interés en las zonas tampón -estos cuatro concellos y Vimianzo, donde la charla ya celebró- toda vez que en Muxía, como zona infectada, está más claro, porque no se puede cultivar en dos años. «É importante que poboación teña información de algo que afecta moito, porque a pataca xa non é só economía, senón que forma parte da tradición familiar», señalaba el alcalde de Cee, Ramón Vigo, que acompañó a la jefa de servicio y el de área de Explotación Agrarias, Mónica López y José Manuel Santos. De hecho, López, además de detallar las características de la polilla y las medidas que se están implementando, hizo especial hincapié en la limpieza de los almacenes: «No campo pouco se pode facer, máis aló de aporcar e plantar máis fondo, uns 15 centímetros como mínimo, para que a larva teña máis difícil atopar a pataca. Pero nos almacéns si que funcionan os produtos a base de piretrinas, que teñen unha efectividade de seis meses. Por iso non se deben reutilizar os sacos, as caixas, as mantas,...».

Unas explicaciones que se repitieron en Xaviña, también introducidas por el alcalde, Manuel Valeriano Alonso, e igualmente con asistencia masiva.

Normas básicas

En zona infectada: dos años sin producir. En la zona infectada, de momento aquí solo el Concello de Muxía, no se podrán plantar patatas durante dos años. Las que entren en el municipio para consumo, siempre embolsadas y etiquetadas, ya no pueden volver a salir. Además hay que destruir todas las reservas almacenadas y las ya plantadas. 

En zona tampón : declarar las plantaciones. En la franja de cinco kilómetros en torno al territorio de Muxía, que coge parroquias de Camariñas, Vimianzo, Dumbría, Cee y Fisterra, se pueden seguir plantando patatas y no hay que arrancar las ya sembradas. Lo que sí es obligatorio es declarar en qué fincas se efectúa la siembra, con referencia catastral incluida. En los próximos días los técnicos fijarán los lugares en los que se puede realizar el trámite, al margen de las oficinas de Extensión Agraria de Baio y Corcubión, disponibles en cualquier momento. Los desplazamientos de patatas tienen que realizarse siempre en vehículos cerrados o cubiertas con una malla muy tupida.

Testimonios de los vecinos

«Somos dous sós na casa, pero en todo o ano, se as tes que comprar, suma»

Gustavo Blanco sembró dos sacos antes de San José. De haberlo sabido ya no lo habría hecho, aunque sabe que no tiene problema, solo la obligación de declarar la plantación. «Somos dous sós na casa, así que poucas botamos, pero en todo o ano, se as tes que comprar, claro que suma, é unha renda dunha casa», señalaba este residente en la parroquia de Lires.

«É un problema porque as que compras non renden como as da casa»

«Preocupados claro que estamos porque nós botamos para consumo, poucas, para o servizo da casa, porque para catro pelagatos que somos poucas nos fan falta. Un problema claro que é, porque as que compras non renden como as da casa e moitas veces veñen golpeadas», decía ayer justo antes de la charla de Cee Manuel González, vecino de Xallas.

«Estivo un rapaz da Xunta e díxome que hai que dar a leira de alta e xa está»

Veneranda Pérez ya tenía información antes de la charla de ayer. «Estivo un RAPAZ da Xunta e díxomo que hai que dar a leira de alta e xa está. E mais que non se poden levar para fóra. Só para consumo da casa. Incluso se sorprendeu polo bonitas que estaban, porque eu sulfátoas coa auga das ortigas e non hai un bicho, nin nos repolos nin en nada»

«En Canarias leva dende o 99 e como son illas confiábase que quedase alí»

Al margen de cuestiones técnicas, Mónica López, la jefa del Servizo de Explotación Agrarias, apuntó ayer en Cee, como hicieron otros compañeros en Vimianzo, que igual a nivel europeo y estatal no se actuó con la intensidad debida: «En Canarias a praga leva dende 1999, pero ao ser un entorno insular confiouse en que quedase confinada alí».

«Por dous anos non pasa nada, temos o resto da nosa vida para plantar patacas»

María de la Cruz Santos, de Xaviña, ya tiene plantados dos sacos e incluso una trampa de la Xunta en su finca, «porque eu son a primeira interesada en saber que ten a miña leira». Por lo que vio ayer considera que mucha gente no se está tomando en serio el problema y debería hacerlo: «Por dous anos no pasa nada, temos o resto da nosa vida para plantar patacas».

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