Negocios que dejan profundas heridas

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CAMARIÑAS

XESUS BUA.

La creación de puestos de trabajo apenas compensa el daño irreparable de determinadas actividades

13 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Para construir la enorme planta de Prodemar en Vilán fue necesario mover 162.000 metros cúbicos de tierra y piedra y partir en dos el istmo camariñán, para garantizar una producción. La actividad económica de esta instalación que ocupa unos 80.000 metros cuadrados en una de las zonas costeras más hermosas de Galicia apenas se ha notado en Camariñas, donde el paro es muy elevado y desde su apertura en el 2004 buena parte de la población ha seguido emigrando.

La Xunta aportó casi 8 millones de euros a una iniciativa empresarial que no ha creado los puestos de trabajo prometidos, mientras que el grueso de la población vive de la pesca extractiva y del marisqueo, aunque no de los percebes, casi desaparecidos de su costa.

La de Prodemar es una de las heridas que la actividad económica ha dejado para siempre en la Costa da Morte. Un coste muy elevado para una rentabilidad social escasa. El gobierno local con el apoyo del BNG y algún edil del PP primaron la enorme planta a la propuesta de un empresario de Merexo que quería convertir la antigua salmonera en un criadero de pulpos.