Absuelto el camariñán al que el alcalde denunció por coacciones

La jueza no ve violencia ni que coartase la libertad del regidor

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Cee / La Voz

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Corcubión, María Purificación Prieto Picos, ha absuelto al empresario camariñán Juan José González Soto del delito leve de coacciones que le había sido imputado merced a la denuncia presentada por el alcalde de Camariñas, Manuel Valeriano Alonso de León, por unos hechos ocurridos la noche del pasado 6 de enero en el muelle de la localidad.

El alcalde llamó a la Guardia Civil y acabó denunciando formalmente a Soto tres días más tarde, porque entendió que el empresario le había estado persiguiendo en su vehículo durante media hora por la zona del muelle, con lo que se sintió intimidado y llegó a temer por su integridad. De hecho así se lo hizo saber también a algunos compañeros durante el transcurso de los hechos.

Sin embargo, la jueza no entiende que de las apreciaciones de Alonso se puede desprender la comisión de ilícito alguno por parte de Soto, por lo que decretó su libre absolución y declaró de oficio las costas del proceso judicial, entre las que no hay honorarios de la defensa del denunciado porque acudió sin abogado.

Prieto Picos únicamente considera probado que el citado 6 de enero, Alonso había salido a dar una vuelta en su vehículo particular por el muelle de Camariñas, se percató de que otro turismo lo seguía y ese coche estaba siendo conducido por Soto. A partir de ahí, deja el resto en el terreno de las apreciaciones que no considera suficiente para imponerle al acusado la pena de tres meses de multa a razón de 10 euros diarios por un delito leve de coacciones, que pedía la representación legal del alcalde.

Además, en base a lo que le relató el empresario en el juzgado, considera evidente la «existencia de una tensa relación entre las partes», debido a los conflictos de Soto con el Concello merced a sus negocios y a cuestiones urbanísticas.

La jueza dice en la sentencia que «no se ha acreditado el uso de violencia» y de la propia declaración del alcalde se desprende que «el acusado no hizo ninguna maniobra irregular con su vehículo» por lo que «se colige que no existió un peligro en la conducta del demandando». «Por más que el señor Alonso manifieste que se sintió amenazado y que tuvo miedo, no pasa de ser una apreciación subjetiva», afirma.

El alcalde no quiso en ningún momento referirse a estos hechos, según dijo por respecto a la familia de Soto, mientras que el empresario, aseguró reiteradamente que solo quería hablar con el alcalde para pedirle que le dejase en paz y cesase lo que él entiende como una persecución a través del Concello.

Fuentes del gobierno municipal señalaron en su día, que todo el conflicto se debe a que Soto pretende llevar a cabo actuaciones urbanísticas que la legislación no permite y que, por tanto, la tiene tomada con el alcalde ya a nivel personal.

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