Especial de salud | Renovarse para vivir (los pacientes) mucho mejor. Casos complicados requieren medios apropiados, que algunas clínicas proporcionan
03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ya no es necesario viajar lejos para tratar dolencias complejas en clínicas que no se encuentran en esta zona. Al contrario: resulta que ahora son pacientes que llegan de otras provincias, otras Comunidades, e incluso otros países para curarse. Ocurre en varios ámbitos, por ejemplo en todo lo relacionado con el balneario carballés, pero también en clínicas multidisciplinares que han apostado de manera muy potente por la tecnología, la formación y la especialización. En otras palabras: por la inversión en equipos y en formación. Un ejemplo de ello es la ya veterana clínica de Diego Pérez, en A Laracha, que va cada vez más hacia las patologías complicadas, las complejas, siempre en el ámbito de la fisioterapia y la readaptación. Aunque la multidisciplinariedad no es solo una palabra para un rótulo: podología, logopedia, nutrición o estética también tienen cabida, y mucha.
Pero el foco principal se dirige a los tratamientos de artrosis, osteoporosis, dolor crónico... Lo de la complejidad va relacionado con la tecnología. «Iso é moi diferenciador. Permite un tratamento distintos a pacientes que, hai por exemplo dez anos, non poderiamos dar», señala Diego.
Ese valor particular lo es también comarcal, al situar esta zona en el objetivo de pacientes muy diversos: «Nos casos complexos hai xente de toda España, e de fóra», añade. ¿Y cómo saber si se puede tratar ese mal antes de emprender un largo viaje?
De nuevo la tecnología: la primera observación, la primera consulta, se puede realizar on-line, lo que permite realizar una valoración inicial de esos casos. Justamente esta filosofía de trabajo ha llevado a Diego a concentrarse en la esencia de proyecto inicial, la fisioterapia. Rehabilitaciones, readaptaciones, con equipo propio y otros médicos, pero estos externalizados. Áreas con una alta exigencia y demanda en un mundo muy cambiante, aunque las buenas manos van a ser siempre esenciales. En sus instalaciones hay láser, ondas de choque o ecógrafos renovados. Unas máquinas y otras llevaron solo el año pasado a una inversión superior a los 350.000 euros.
De la cinta antigravitatoria a los nuevos equipos de biomodulación
El año pasado, la Clínica Diego Pérez de A Laracha puso en marcha una máquina pionera en el noroeste español, la MBST, para resonancia magnética y terapéutica, clave para el tratamiento de patologías como artrosis, osteoporosis y otras. Este año ya ha sumado la segunda, dado el elevado porcentaje de casos clínicos con buen diagnóstico. También incorporó un equipo de fotobiomodulación, que ayuda y complemente a la MBST, con una técnica muy nueva, y que es el quinto en España. Tecnología diferenciadora y necesaria que en algunos casos hay que valorar y comprar en ferias internacionales especializadas, por ejemplo en Dubai. El año paso también sumó la AlterG, la cinta antigravitatoria con grandes resultados en las rehabilitaciones, muy usada por deportistas de alto nivel. De manera muy simple, es como una cinta de correr, con el paciente en un saco, y se puede bajar hasta el 80 % del peso corporal. La persona tratada puede caminar o correr como si pesara 30 o 25 kilos aunque realmente sean ochenta. Y no, tampoco hay muchas como esta.
La salud mental y el neurodesarrollo, tratadas por equipos multidisciplinares y con un trabajo de manera integrada
Primera infancia, población infantojuvenil o mayores: en todos los segmentos de edad hay casos de necesidad de atención y tratamiento en la salud mental y el neurodesarrollo. Cada vez más, y por fortuna con mayores posibilidades de acceso a tratamientos correctos, sobre todo si son atendidas por equipos multidisciplinares (multisensoriales), con trabajo de manera integrada. Un ejemplo está en Oikos, con diez años de experiencia en Carballo, y desde el pasado verano en la calle Ponte. Al frente, Raquel Bello, psicóloga general sanitaria y con amplia experiencia ya en los tratamientos. Y en los consejos para saber si acudir o no. Cuando se siente esa necesidad, se realiza una evaluación clínica, y desde ahí se diseña un plan de terapia específica desde esa perspectiva multidisciplinar. ¿Pero, cuáles? En este caso, la psicología general sanitaria, la logopedia, la neuropsicología, la terapia ocupacional, la terapia de integración sensorial, la pedagogía y, como novedad, la optometría terapia visual.
En definitiva, se trata de atender a la personas neurodivergentes, con condiciones neurológicas o de desarrollo global que se salen del llamado desarrollo normotípico, con diferencias en cómo se desenvuelven neurológicamente, a nivel social, laboral, relacional... En mucha ocasiones no se trata de un trastorno, sino de una manera diferente de funcionar el cerebro. ¿Cómo saberlo? Para eso es preciso evaluar y diagnosticar. En Oikos están certificados en el diagnóstico de autismo, dislexia, TDH... Diagnosticado, se acompaña a la persona desde el primer momento a paciente y familia, con un plan de intervención terapéutica integrada. Acuden muchos jóvenes cada vez más, por una suma de factores. Y también adultos. Duelos, TOC, trastornos ansiosos, del sueño... Y muy mayores, incluso demás de 80 años, toda una revolución, que a veces hablan de aquello que nunca se habían atrevido.