Bergantiños comerció con la costa mediterránea desde el castro larachés de Montes Claros

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

A LARACHA

Ana Garcia

Los hallazgos en el yacimiento hacen pensar en que era centro de distribución

14 sep 2021 . Actualizado a las 21:38 h.

Los arqueólogos, comandados por Puri Soto, todavía tienen mucho trabajo por delante para responder a muchos interrogantes con respecto al castro de Montes Claros, en A Laracha, pero las piezas que han ido encontrando en las dos catas que se han realizado hasta el momento ya van dando ideas sobre lo que pudo significar este imponente yacimiento con una croa de casi dos hectáreas. Una punta de lanza desenterrada este mismo martes se suma a los elementos de actividad metalúrgica que se fueron hallando días atrás, pero lo más llamativo ha sido una pieza de cerámica de estilo íbero catalán, que pone de manifiesto los intercambios con la cuenca mediterránea.

Desde el principio, la arqueóloga ha tenido una gran confianza en la importancia del asentamiento por su posición estratégica como cruce de caminos y por la cercanía de un miliario, lo que pondría suponer que se trataba de un gran centro de distribución de mercancías. También se ha podido determinar que su uso fue muy extenso en el tiempo, pero todavía es pronto, según Puri Soto, para saber cuándo se construyó la base.

La gran cantidad de materiales hallados ha renovado el interés del Concello de A Laracha, implicado desde el 2009 en la recuperación de este espacio que quiere convertir en un parque arqueológico, para que pueda ser utilizado por los centros educativos como recurso didáctico, pero también por las familias. La intención municipal es que continúen ya las excavaciones, pero eso dependerá de los fondos económicos y de la autorización de patrimonio.