carballo / La Voz

«Non quedou nada», proclamaba satisfecho ayer por la tarde Pablo Cambón tras una nueva edición de la Festa da Fabada, y ya van 16, que organiza la asociación Queiroga. Un esfuerzo que supone el reparto de miles de raciones durante toda la mañana. Desde las nueve, la carpa de Queiroga fue un ir y venir continuo. Estima Cambón que unas tres o cuatro mil personas pasaron por la instalación, que «estivo a tope».

Es uno de los atractivos de la feria de Paiosaco. Con ella conmemoran la importancia que durante mucho tiempo tuvo el mercado de alubias en la localidad. El primer domingo de octubre se vendían varias toneladas de esta legumbre.

El resultado de semejante celebración es fruto del esfuerzo del propio Cambón y de Marta Caamaño, Verónica Tuset, Elena Loureiro, Antonio Rega, José Rega, José María Viña y Purificación García. Desde las cuatro de la madrugada se mantuvieron al pie del fogón para a las nueve poder servir las primeras raciones. Fue un día largo. Por la tarde continuaban lavando las 24 potas utilizadas para elaborar los 400 kilos de habas y los 150 de carne. Cambón dijo estar muy satisfecho con la jornada y con la colaboración de todos, incluida la del Concello, que es determinante para que la fiesta sea realidad.

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Miles de personas disfrutaron de la fabada de Queiroga en la feria de Paiosaco