Industria e instituciones buscan exprimir el potencial del eje

FORO VOZ | EL EJE INDUSTRIAL ARTEIXO-A LARACHA-CARBALLO | La cercanía del puerto exterior y la conexión con la AG-55, entre las fortalezas de un área en desarrollo con empresas en proceso de expansión


Tanto en la parte política como en las intervenciones de carácter más técnico, en el foro organizado ayer por La Voz de Galicia se constató la voluntad de Administraciones y empresas de aunar fuerzas para mejorar resultados. Lo que es bueno para las compañías, es bueno para una amplia zona en expansión con infraestructura suficiente para crear empleo y riqueza.

«Estamos donde estamos para bien y para mal», dijo el director de área de Aluman, Pedro Vidal, aludiendo a las ventajas y limitaciones que tiene ubicarse «en una esquina de Europa». Conscientes de las limitaciones, las empresas también han sabido buscar las ventajas de la estratégica ubicación del eje Arteixo-A Laracha-Carballo. «Este é un eixo gañador, temos a AG-55, o porto exterior, moitas industrias con capacidade tractora e moita man de obra nova e especializada», resumió las ventajas del territorio la gerente de Xestur, María Doporto.

Más competitividad

En cuanto al suelo industrial, Norberto Penedo, director del área de Competitividad del Igape, puso en valor la zona formada por los tres municipios limítrofes: «Na periferia das cidades é carísimo o solo industrial e iso repercute nas empresas, por iso pensamos na concentración expansiva, non é preciso que estean no cogollo», apuntó, recordando que la industria genera empleo de calidad y en cantidad y las zonas industriales resisten mejor la crisis. «Hai instrumentos que podemos aplicar, como a financiamento para a modernización e instalación de empresas», dijo, avanzando las líneas que la Xunta tiene de apoyo a las compañías.

Entre esos beneficios figuraba la apuesta de Xestur por el abaratamiento de los polígonos, rebajados en un 50 % en los municipios de la Costa da Morte donde opera. Ese cambio de tarifas, dijo Doporto, supuso un éxito de ventas en Bértoa (Carballo). En Morás (Arteixo) la Xunta invertirá en los tres próximos años 40 millones y en la primera fase, el año próximo, se actuará en más de 300.000 metros cuadrados, de los que unos 150.000 ya están comprometidos. Una parte de ellos los ocupará la nueva planta de Aluman, indicó Pedro Vidal. La empresa a la que representa, recordó, sufrió en el 2010 los efectos de la crisis en su línea de flotación. Sin embargo, no solo salió del bache, sino que apostando por la internacionalización hoy factura tres veces más que antes y tiene presencia en 55 países. «Toda nuestra fabricación la hacemos localmente, el puerto exterior influirá también, pero cuando haya servicio de contenedores», dijo, pues son esas las estructuras que usa la firma para mover parte de sus mercancías, a razón de 550 al año.

El director del Puerto, Juan Diego Pérez, apuntó por su parte que la ventaja competitiva de los puertos viene de su especialización: el exterior se destinará sobre todo a graneles y grandes estructuras y los muelles interiores quedarán para pesca, mercancía general y también contenedores.

Félix Leivas, director financiero de Hierros Añón, recordó por su parte los modestos orígenes de la firma, hace 40 años, como un taller de ferralla en Paiosaco. Hoy factura a través de diez sociedades 400 millones de euros al año, tiene factorías en España, Francia y Brasil y da empleo a 650 personas. La intención, aclaró, es seguir creciendo. «Todo sale de aquí, de Galicia, el problema es mandarlo para allá», cuenta sobre las trabas a la exportación desde el noroeste de la península. Las conexiones por carretera hacia el sur, dijo, son mejorables. «La logística es la columna vertebral de la economía de un país, y es esencial decidir dónde instalarse», dijo, recordando que para ser competitivo «se necesita un sistema logístico óptimo» en un mundo donde el cliente demanda calidad y servicio, pero sobre todo precio cuando la calidad es similar en otros mercados.

Ayudas públicas

Entre las ayudas del Igape, Penedo destacó que las empresas innovadoras pueden solicitar préstamos de hasta el 65 % de la inversión total, hasta un máximo de un millón de euros, a euríbor más 0,1 y con siete años de amortización incluyendo uno de carencia. Las ayudas, dijo Penedo, tienen un problema, en su opinión, cuando se aplica la normativa europea exigible para concederlas, pues esta califica como gran empresa a todas las compañías que tengan más de 251 empleados, «e non é o mesmo ter un persoal de 251 que de 251.000», dijo el alto cargo del Igape.

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