Aumentan los ataques de vespa velutina en la Costa da Morte

Desde enero se han contabilizado una veintena de atenciones en centros médicos


Carballo / La Voz

La incidencia de la vespa velutina en la Costa da Morte continúa siendo tremendamente relevante. La proliferación de nidos, tanto los denominados primarios como secundarios, no cesa y los equipos de emergencias y el personal de la concesionaria Tragsatec no dan abasto para eliminar tanta colmena.

El 2018 también se está caracterizando por ser el de los ataques a las personas. En la mayoría de los casos fueron mientras realizaban labores de desbroce o de poda en árboles frutales. Desde enero se han contabilizado una veintena de incidencias. Por suerte, no hubo que lamentar casos graves, aunque sí ocurrió uno en Cerceda en el que el afectado, un joven residente en las inmediaciones del casco urbano, tuvo que ser trasladado de urgencia al punto de atención continuada de A Laracha debido a que era alérgico a este tipo de picaduras. El trabajador se encontraba realizando labores de tala y uno de los árboles que estaba cortando tenía en su copa un nido de velutina. Sus inquilinas lo atacaron, aunque, por suerte, al estar acompañado por otras personas pudo ser derivado al centro médico.

Coristanco es el municipio con mayor número de casos registrados, con diez. Se trata de una cifra confirmada aunque podría ser inferior a la real, ya que algunos ataques no se han notificado ni a la Policía Local, ni Protección Civil, ni Guardia Civil. Son los propios particulares -vecinos, compañeros o familiares- los que llevaron a los afectados hasta un centro médico. El caso más grave es el de una mujer, vecina de As Salgueiras (Seavia), que tuvo que ser ingresada dos veces este año por otros tantos ataques de vespa velutina. En ambos casos, realizaba labores de desbroce. El hecho de que no fuera alérgica al veneno de la avispa asiática evitó males mayores.

Otro municipio afectado es A Laracha. Según confirmó el edil de Medio Ambiente, José Ramón Martínez Barbeito, han sido tres los operarios municipales, integrantes de la brigada de limpieza, los afectados por picaduras desde que arrancó el verano.

«Grazas que non son alérxico, se non, seguro que non chego vivo ao centro médico»

José Ángel Rodríguez Palleiro, Lito, tiene 55 años y trabaja en el Concello de A Laracha

 

«Foi importante non estar so cando me atacaron, senón quen sabe se o podería contar»

José Ángel Rodríguez Palleiro, Lito, tiene 55 años y trabaja en el Concello de A Laracha. Empezó en julio en la brigada de limpieza. Y el pasado jueves, día 4, sufrió un inesperado ataque de vespas velutinas. El trabajador relató su versión de lo ocurrido: «Eran sobre as once e media da mañá. Estabamos limpando o leito do río Acheiro, á altura do lugar da Ribela, na parroquia de Vilaño. Eu rozaba preto dun salgueiro e había un niño oculto, como a un metro de altura do solo, máis ou menos. Non o vin, pero ao pasar a máquina por riba toquei o niño e xa me atacaron».

Lito Rodríguez fue rápidamente fue trasladado al punto de atención continuada (PAC) de A Laracha, «onde me puxeron dúas inxeccións para eliminar os efectos do veleno das picaduras das avespas».

Según su relato, no temió por su vida en ningún momento «por no ser alérxico», pero también dejó claro que el ataque de estos ejemplares hicieron mella. «Cando me atacaron sentín como se me fóra a marear, non cheguei a facelo, pero si que a cabeza doume algunha que outra volta». Y añadió: «Os médicos me dixeron que me axudou moito a miña complexión física, ao ser corpulento, con bastante peso, senón ao mellor caía». El empleado municipal también destacó el hecho de no estar solo en el momento de sufrir el ataque: «Senón chego a ter aos compañeiros preto caio alí e as avespas atacaríanme ata matar. No sei se o contaría. Foi moi importante non estar so».

Lito Rodríguez no llegó a coger la baja laboral. Un día después del percance ya estaba de nuevo con la desbrozadora en la mano trabajando.

Las cifras de avisos se disparan pese al aumento de los medios empleados

Hay excepciones puntuales como Carballo o Cabana

 

Los datos sobre avistamientos y retirada de nidos de vespa velutina no paran de crecer. Hay excepciones puntuales como Carballo o Cabana. Y eso que los medios aportados por los concellos, Xunta y Diputación han aumentado para combatir esta plaga.

Carballo. Son 308 los nidos retirados, 72 menos que en el 2017.

A Laracha. 300 los avisos y 280 los eliminados. Soandres, Lendo, Soutullo y Golmar son las parroquias más afectadas, según dijo el edil de Medio Ambiente, José Ramón Martínez Barbeito, quien destacó el caso de Caión: «Levamos este ano 15 niños suprimidos fronte aos dous de 2017».

Cabana. Son 90 los avisos y 60 los retirados, según los datos de la Policía Local. El pasado año por estas mismas fechas iban 180 avisos y 110 retirados. El alcalde, José Muíño, apuntó a Corcoesto, Cundíns, Cesullas y Canduas como las parroquias con más incidencias.

Ponteceso: 180 actuaciones por el GES, según el alcalde, Lois García Carballido.

Coristanco. Un centenar de enjambres eliminados, diez más que en el 2017.

Cerceda. Los más peligrosos fueron los tres localizados en el campo de O Roxo do Piñeiro, ya retirados por los bomberos.

Malpica. Según el responsable de la agrupación local de Protección Civil, Iván Muíño Facal, son 180 los suprimidos frente a los 160 contabilizados el pasado año.

Previsiones

Pese a que la incidencia de la velutina sigue siendo muy importante, y no parece tener un fin cercano, cabe preguntarse qué pasaría de no haber tomado todas las medidas adoptadas el año pasado. Especialmente en Carballo, donde los niveles de respuesta están entre los mejores y más efectivos de Galicia. En esa senda, hay que esperar que en años no muy lejanos se hable de este problema ya como una efeméride, y no como realidad.

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