Las duplicidades en la Administración


Si eres senderista o peregrino y te partes una pierna en la Costa da Morte -y por añadidura en el resto del litoral gallego- puede salirte por un ojo de la cara. O no. Depende de quien te rescate. Si es Salvamento Marítimo estás de suerte, te sale gratis. Te recoge el helicóptero y te traslada al hospital de referencia. Pero como el que te salve del acantilado o las rocas sea un aeroplano de la Xunta, vete preparando la chequera. No baja de los 4.000 euros.

La suiza Claudia Schmid se accidentó hace tres semanas haciendo el Camiño dos Faros, en Corme. La recogió el Helimer 209. No tuvo que apoquinar nada por su rescate. Lena Waterfeld casi se despeña por un acantilado de Fisterra hace tres años. Ha solicitado una prórroga a la Xunta para pagar la minuta fijada en las tablas: 4.803, 33 euros. Es lo que tiene la incongruencia de las duplicidades de la Administración y la falta de coordinación: un sobrecoste que acaba repercutiendo en el contribuyente. En Cee hay helipuerto desde hace años, pero no hay helicóptero. Otra incongruencia. Pero hay más.

Suelo Empresarial del Atlántico gestiona varios parques industriales en la Costa da Morte: Cee, Malpica, A Laracha y Vimianzo. Sus responsables son reacios a rebajar los precios de las parcelas. Comprensible hasta cierto punto: el polígono larachés costó la friolera de 21 millones de euros y, claro, hay que amortizar la inversión porque se pagó con el dinero de toso. Por otro lado está Xestur. Aquí hubo más manga ancha. Qué no se venden parcelas y los terrenos están invadidos por las toxeiras, pues se bajan los precios. Primero un 25 % y luego otro 25 % adicional. Y claro, SEA hizo ya un primer esfuerzo rebajando el precio de suelo en un 25 %. Pero hacerlo otro 25 % no entra en sus planes. Y claro, los polígonos no arrancan. Y en lugar de haber una coordinación entre las Administraciones para que, por ejemplo, exista un único gestor de parques industriales, se opta más por la guerra de precios. Pero claro, es probable que en Madrid entiendan poco cómo va esto de la oferta de suelo en la Costa da Morte. En la Xunta parecen tenerlo más claro y el resultado es evidente. Mientras que en Malpica, Cee, Vimianzo y A Laracha apenas hay movimiento, en Carballo están que se frotan las manos: Bértoa es parque industrial con mayor crecimiento de Galicia. Hay empresas instaladas, otras con licencia para empezar a construir, hay una gasolinera y la actividad económica ha recobrado vida como por arte de magia. Bien harían los responsables de la Xunta y Fomento en reunirse y evitar duplicidades sonrojantes, que lo único que generan es desconcierto y discriminación. Pero no hay visos de que eso suceda.

Por Toni Longueira CIUDADANA

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