José García Gesto: «A todos nos doe algo, pero agora non vivo sen o deporte»
CARBALLO
Atletas del Atlántico | Lleva casi seis decenios ligado al ciclismo, pasión que alimenta desde la adolescencia
24 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A sus 70 años, José García Gesto continúa vinculado al deporte y, especialmente, a la bicicleta, que sigue siendo su principal actividad física y una afición que le acompaña desde la adolescencia.
Su relación con las dos ruedas comenzó a los 13 años, cuando empezó a trabajar como aprendiz de construcción para poder comprar la que sería su primera bici. El sueldo era escaso, por lo que tuvo que compaginarlo con pequeños trabajos y ahorrar durante meses. Entre esas tareas estaba acompañar los domingos a las ovejas de un vecino, que le pagaba por ello. Finalmente, consiguió comprar una BH de segunda mano por mil pesetas. «A partir de aí, nunca me faltou a bicicleta, e non vivo sen ela», afirmaba hace unos días en Radio Voz. Llegó a convertirse en una presencia cotidiana. José recuerda que la guardaba en su habitación y la veía nada más despertarse: «Tíñaa na cabeceira ou aos pés da cama».
Su primera gran afición deportiva, sin embargo, fue el fútbol. El problema era la distancia en El Bierzo (León), donde se crio. Para organizar los partidos tenía que desplazarse en bici hasta el pueblo vecino, situado a unos quince kilómetros, para avisar a los jugadores de dónde y cuándo se disputaría el encuentro. «Eu ía e viña en bicicleta e facía de intermediario. Cando chegaba xa non xogaba, pero estaba no equipo», explica. Aquellos desplazamientos hicieron que acabara siendo conocido como «o da bicicleta».
Con el tiempo dejó el fútbol y encontró en el atletismo otra de sus grandes pasiones. Las carreras populares, las medias maratones y, en general, cualquier prueba que se organizase se convirtieron en habituales para él. Llegó a participar en varias medias maratones, entre ellas en A Coruña y Ribadavia. «Eu ía a todo canto había. Todos os fins de semana, dúas veces se podía», recuerda.
Su trayectoria deportiva continuó después de pasar unos años en León y de marcharse posteriormente a trabajar a Suiza. Cuando regresó, se instaló definitivamente en Carballo y siguió practicando deporte en la localidad. Fue entonces que empezó en las carreras populares de bicicleta que se organizaban en las celebraciones del San Xoán.
Con el tiempo, aquella iniciativa fue creciendo hasta convertirse en una referencia dentro del calendario deportivo local. «Comezámola un amigo meu, Ramón Río, máis eu, e mira onde está agora. É un referente».
Desde su perspectiva, el cambio experimentado por el deporte popular en las últimas décadas ha sido enorme. Cuando él comenzó a correr, salir a entrenar por la calle no era algo habitual y despertaba incluso cierta sorpresa entre los vecinos. «Dicíanme: «Ese anda correndo, algo fixo». Agora é marabilloso o que cambiou o conto, e alégrome un montón», explica.
José continúa manteniendo una rutina deportiva diaria. Todos los días sale a caminar o en bicicleta. La carrera es la única actividad que ha tenido que dejar, obligado por los problemas de artrosis en la rodilla.
Aunque reconoce que las molestias físicas forman parte de la edad, considera que el deporte le ha aportado mucho más que una buena condición física. «Teño un montón de amigos por toda a Costa da Morte, e iso non mo quita ninguén. A todos nos doe algo, se non é unha cousa é outra. Pero agora non vivo sen o deporte».
Evolución
También observa la enorme evolución del equipamiento deportivo. Sus comienzos estuvieron muy lejos de las bicicletas y las prendas técnicas actuales. Para correr utilizaba los zapatos del trabajo y para montar en bicicleta se ponía los mismos pantalones que utilizaba para jugar al fútbol: «Non había de nada».
Las diferencias también se encuentran en las propias bicicletas. Los sillines eran más duros, las suspensiones prácticamente inexistentes. «Hoxe en día sae máis caro o equipamento que a bici en si». Precisamente por su vínculo con el ciclismo, García Gesto lamenta que el Día da Bicicleta de Carballo haya dejado de celebrarse. «Sinto moitísimo que non se faga, porque é promocionar un deporte que tanto admiro e tanto quero». Por eso anima a trabajar para que la iniciativa pueda recuperarse en 2027. «Eu apúntome a todo para axudar no que sexa», concluye, dispuesto a colaborar en todo lo que sea necesario.