José Manuel Parada: «En Malpica visité la lonja y comí navajas, caldeirada y parrillada de pescado»
CARBALLO
A remojo | «En la Costa da Morte es todo precioso, en agosto las playas no están masificadas»
02 ago 2026 . Actualizado a las 13:34 h.José Manuel Parada (Monforte de Lemos, 1953), conocido especialmente por su etapa al frente del programa de televisión Cine de Barrio, estuvo esta semana en Malpica. Ya en el 2022 se dejó ver por la Costa da Morte al completar el Camiño de Fisterra y Muxía. Atiende esta entrevista ya de vuelta en Madrid, yendo de camino al programa Y ahora Sonsoles, en el que colabora.
—Disfruta de las vacaciones en Galicia, su tierra.
—Fue una escapada. Estuve en el programa Tarde piaches, en la Televisión de Galicia. Me gusta mucho viajar a Andalucía y al Bierzo, donde me crie, porque allí está mi madre con 93 añazos y necesita mucho mimo. Toda mi familia está repartida por Galicia. Mi madre dio a luz en Monforte de Lemos, de donde eran mis abuelos, pero estuve a nada de ser catalán porque mi padre, que era ferroviario, estaba en Lleida. Mi madre, como era el primer hijo, dijo: «Prefiero irme a Galicia con la familia». Lo iban trasladando hasta que nos asentamos en El Bierzo, tan cerca de Galicia. Por ello conozco muy bien A Coruña, Vigo, Ourense, Lugo.
—¿Qué planes hizo en esta ocasión?
—Cuando voy a Galicia aprovecho para hacer muchas cosas. Tanto cuando voy como cuando regreso veo a mi madre. Está mi hermano atendiéndola, por lo que estoy muy agradecido. Es una mujer tradicional que siempre dijo que no quería irse a una residencia. Celebré el Día de Galicia con una fiesta preciosa de unos amigos míos. Luego me fui al programa con mi amiga y compañera lucense Silvia Jato. Me encantó el reencuentro. Me gusta mucho poder colaborar y visitar la TVG, que es donde menos he trabajado con Xuntos y Quen anda aí. Allí me encontré con Isabel Blanco, que rodó la película Un franco, 14 pesetas. Yo pensé que era extranjera, no sabía que era gallega. Al día siguiente, una compañera de la TVG, María, la que me hizo el cambio de look hasta dejarme el pelo blanco como lo tengo ahora, me dijo que la visitase en Malpica, porque tiene un apartamento allí. Es un lugar en el que ya había estado hace años, al igual que en otros puntos de la Costa da Morte. Es todo precioso. Las playas, en agosto, no están masificadas. Recuerdo en una visita anterior que llovió seguido, se me había estropeado el aire acondicionado del coche y aún usé la calefacción [risas]. Nada que ver con el calor que hace ahora. En Malpica estuve por el monte, las playas, el pueblo y la lonja. Charlé con los pescadores y las vendedoras y comí pescadito súper bien en el San Francisco. Me dijeron en el restaurante: «Aquí es todo natural, nada congelado». Y yo: ¡Pero tendrá anisakis! «Nada, aquí no hay problema». Las navajas estaban buenísimas, al igual que la caldeirada y la parrillada de pescado.
—¿Sigue llevando alimentos gallegos para Madrid?
—Yo soy fan del pulpo, la empanada, incluso de los mejillones y las sardinas, no hace falta ir al marisco caro. Soy de los que llega al restaurante y pregunta: ¿Tenéis pulpo? Las navajas, el lacón... Soy muy de platos tradicionales. Siempre digo que la alta cocina es la que está bien hecha, lo que yo comía cuando iba a ver a mis abuelos. Me he traído cuatro quesos de tetilla de Arzúa y, el pulpo, me sale riquísimo. Lo cuezo y, luego, lo dejo reposar.
—¿Le gusta especialmente el verano?
—Cada vez me molesta más el calor. A lo mejor tiene que ver con la edad.
—Conoce muy bien el Camiño.
—La gente estaba enfadada conmigo porque se hizo muy famoso cuando hice el Camino del Rocío. Mi madrina fue Isabel Pantoja, que fue la que me bautizó en el Rocío y me puso Parada del Camino. Eso salió en todas las televisiones y revistas. En Galicia me decían: «Oye, ¿en Galicia pa’ cuando? Entonces, me tocaba. Este año no he podido hacerlo, pero hice unos cuatro o cinco veranos una ruta diferente.
MÁS DE CERCA
—¿Se dio alguna buena fiesta en la Costa da Morte?
—Recuerdo una sardiñada popular en la que me lo pasé muy bien.
—¿Tiene algún lugar especial en la zona?
—Voy a decir Palas de Rei, que es maravilloso con el río. Y la Playa de las Catedrales, mi sitio mágico de Galicia. Es que cuando voy a la Costa da Morte cojo el coche y pululo y, luego, no recuerdo los nombres porque todos los pueblos se parecen mucho. Disfruto mucho del paisaje verde, aunque este año noté Galicia más seca.
—¿Probó los percebes de O Roncudo?
—He comido percebes y están muy buenos, sobre todo, cuando te invitan [risas].
—¿Y el longueirón de Fisterra?
—¿Qué es eso?
—¿Cuál es la cascada más famosa de esta comarca?
—Ni idea.
—O Ézaro.
—Ahora ya tengo un motivo más para ir.
—¿Quién es el autor del Himno de Galicia?
—Pues ahí me pillas.
—Eduardo Pondal.
—¡Ay, Eduardo Pondal! En Galicia empecé haciendo teatro con Os vellos non deben de namorarse [Castelao].
—¿Donde está el Cementerio de los Ingleses?
—Me suena...
—Camariñas.
—¡Los bordados! Por allí estuve.
—¿Conoce la Playa de los Cristales de Laxe?
—A lo mejor he estado. Recuerdo una duna muy grande.
—¿Y la catedral del megalitismo gallego?
—En Galicia hay muchos dólmenes.
—Dombate, en Cabana.
—Seguro que de tantos lo he visitado también.