La lluvia dio paso al sol para disfrutar de la fiesta en la Carballeira de Baio

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Como suele ser habitual en este tipo de actividades, la organización ?Concello, comisión de fiestas de Baio y Asociación Cultural Adro? hicieron especial hincapié en cuidar todo este entorno, «para que siga lucindo como espazo natural excepcional que é»

29 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque finalmente no hubo que echar mano de los paraguas, chaquetas o de la ropa de abrigo, a primera hora de la mañana de ayer la lluvia la sensación era bien diferente. El que más y el que menos miraba de reojo hacia el cielo. Hubo algún que otro aguacero, como el que cayó entre las nueve y media y diez de la mañana, pero finalmente prevaleció el sol y fueron muchos los que, raudos y veloces, acudieron a la fiesta campestre de Baio.

Había que coger el mejor sitio posible. En la espectacular carballeira baiesa, los grupos de amigos y familiares se reunieron en torno a las mesas a comer tortillas, empanadas y otras viandas, mientras Trío Rever y el Dúo Caramelo amenizaron la sesión vermú y la verbena. Charanga Noroeste hizo lo propio durante el tardeo, tan de moda ahora. Todo ello, mientras los integrantes de la comisión de fiestas de Baio preparaban una más que demandada sardiñada.

El alcalde de Zas, Manuel Muíño, hizo una valoración muy positiva de esta nueva edición de la tradicional fiesta de la Carballeira de Baio: «Choveu pola noite e algo pola mañá, pero, por sorte no momento da festa non o fixo». Y añadió: «Houbo moita xente. Para Baio esta carballeira é un momento para xuntarse nunha mesa». Pero no solo los vecinos de Baio, Zas o del resto de parroquias acudieron a esta gran fiesta. Gente de concellos limítrofes, sobre todo de Vimianzo y Cabana, también se acercaron ayer a disfrutar de una jornada entre amigos, familiares y conocidos.

Y como suele ser habitual en este tipo de actividades, la organización —Concello, comisión de fiestas de Baio y Asociación Cultural Adro— hicieron especial hincapié en cuidar todo este entorno, «para que siga lucindo como espazo natural excepcional que é».