Al cooperativismo agropecuario aún le queda mucho margen de crecimiento de la Costa da Morte
06 may 2026 . Actualizado a las 12:57 h.Colectivo Xebre era hasta principios de este año una cooperativa agraria y ha pasado a ser de trabajo. Se trata de una modificación debida a que todos los miembros comparten el mismo especio de trabajo, en el municipio de Zas. Lo que no se ha modificado es que todos los componentes tienen el mismo objetivo y actúan de forma conjunta, lo que les otorga mucha más fuerza en el campo de la horticultura. Se trata de uno de los últimos movimientos del cooperativismo en la Costa da Morte, una zona en la que esta forma de trabajar todavía tiene mucho margen de crecer.
No es en la agricultura donde se dan más ejemplos. Hace ya muchos años hubo una agrupación para comercializar patatas en Coristanco que terminó por desaparecer, pero la actual asociación de productores se plantea montar una especie de CUMA para utilizar una máquina que pueda seleccionar los tubérculos y hacer su trabajo mucho más sencillo, sobre todo porque este sector tiende cada día más a la profesionalización.
Estas cooperativas de utilización de maquinaria agrícola que llegaron hace ya muchos años de Francia, fueron de las primeras que hubo en la zona, porque las inversiones eran muy importantes y apenas se podían rentabilizar. Organizándose entre varios era más fácil acceder. Sin embargo, este modelo también ha ido perdiéndose, ya que ha sido sustituido por las empresas de servicios que son las que hoy en día se ocupan de muchos trabajos fundamentales para las granjas, como el ensilado del maíz.
En la zona, la cooperativa más importante es Coreber, que tiene 470 miembros, con explotaciones cada vez más grandes. Venden en conjunto un millón de toneladas de leche al mes, lo que les permite conseguir mejores precios, pero también producen unas 600 toneladas al mes de pienso que se reparte entre los cooperativistas.
Aunque la leche eran el asunto principal del colectivo, se ha ido abriendo a otros sectores, como la huerta, de la que se ocupan sobre todo en la moderna tienda de Pazos, en Ponteceso. La central está en A Laracha y hay un almacén en Rus, en Carballo.
La caída del precio de la leche este mes ha complicado las cosas. A ello hay que añadir el aumento del coste de los carburantes e incluso el repunte de la colza.
En la Costa da Morte también tienen bastante presencia la Cooperativa Agraria Provincial y Clun, la anterior Feiraco, además de otros colectivos de menor entidad como San Martín de Ozón, en Muxía, también dedicada a la producción láctea que ofrecía demás servicios veterinarios. Asimismo, opera en la zona un colectivo de sanitarios que se ocupan de mantener a raya enfermedades que no están incluidas entre las que vigila la Xunta de Galicia.