«La mitad de los residuos electrónicos en Europa no están bien gestionados»
CARBALLO
Ecovoz 2026 | La empresa pontevedresa Revertia trata todo tipo de aparatos que precisen electricidad. Guillermo Caruncho es su responsable de Comunicación
13 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Son muchos los hogares en los que aún existen cajones repletos de móviles y ordenadores ya inoperativos. Una costumbre nefasta para el medioambiente, pues son residuos de los que se pueden reutilizar numerosas piezas si se reciclan como es debido. Para ampliar la vida útil de esos aparatos, y del resto de útiles eléctricos y electrónicos, trabaja la empresa pontevedresa Revertia, de la que Guillermo Caruncho es responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales.
—¿Qué residuos gestionan?
—Todo tipo de aparatos que necesiten electricidad para su funcionamiento. O sea, tostadoras, teléfonos móviles, hornos... No obstante, nosotros el principal servicio que damos es a empresas, entonces gestionamos más los residuos que se generan en oficinas y en plantas industriales, aunque también tenemos acuerdos con algunas instituciones en puntos limpios donde recogemos todo tipo de residuos y los tratamos en nuestras plantas.
—¿Cómo es esa logística de recogida actualmente? ¿Cuántas plantas tienen?
—Ahora mismo tenemos dos plantas en la península, una en Galicia y otra en Madrid. Después tenemos una red de colaboradores. La logística viene un poco dependiendo de si tenemos un contenedor instalado, o hacemos recogidas a demanda. Con la demanda del cliente tenemos que hacer previamente una documentación que nos exige la comunidad autónoma, en este caso la Xunta. Y luego damos documentación posterior para evidenciar la trazabilidad de ese residuo desde que se ha originado, ha llegado a planta y ha sido tratado.
—Pero lo mejor con estos aparatos es intentar reacondicionarlo.
—Ambas opciones son buenas. El reacondicionamiento o la reutilización de residuos es el primer eslabón en la cadena de la jerarquía de gestión de residuos, incentivada por la normativa regional y nacional, incluso europea. Y es positivo porque a nivel medioambiental es la mejor opción por dos razones: porque se genera menos residuo, lo que produce menos gestión y menos huella de carbono y, por otra parte, porque se evita la compra de nuevo material y por tanto la fabricación del mismo, que es lo que más huella de carbono puede generar. También hay un tema económico de optimización de recursos, e incluso puede tener el reacondicionamiento una pata social. Desde Revertia, por ejemplo, hemos ayudado a la gestión en proyectos de donación. Por poner un caso, a una empresa que se deshace de un parque informático que todavía tiene cierto recorrido, le ayudamos en la recogida, el borrado seguro de información, el reacondicionamiento de los equipos, y la puesta en la entidad que elijan. Entonces es una salida responsable de sus equipos que no se han convertido en residuo ni han acabado en ningún vertedero, sino que se le ha dado una segunda vida y además se toca esa pata social para, por ejemplo, reducir la brecha digital en ciertos colectivos vulnerables.
—¿Da más miedo ahora deshacerse de aparatos electrónicos por toda la información que guardan sobre el usuario?
—Sí, hay una sensación general de custodia de esos datos que tenemos. Para tratar estos residuos o gestionar incluso equipos obsoletos de empresas antes de convertirse en residuo, es importante atender a la seguridad del dato, sobre todo en sectores donde hay datos sensibles. Nosotros somos de las muy poquitas empresas que hay en España de gestión de residuos que además damos un servicio de borrado de información, que cumple con los estándares de la ley de protección de datos.
—¿De los residuos que llegan a la planta, se aprovechan muchas piezas? Ese autoabastecimiento sería muy provechoso ante el encarecimiento de algunas materias primas.
—Sin duda, el poder abastecernos, al menos en parte, más de lo propio que se genera en nuestro país, en nuestra región, sería lo más indicado, incluso a nivel medioambiental. Eso es un hecho, aunque el abastecimiento completo, al menos solo de reciclado, es una meta que aún miramos un poco de lejos. Primero hace falta más concienciación, porque solo el 50 % de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) que se generan en Europa están correctamente gestionados. La otra mitad no lo están. Esto es dramático porque, además, el residuo eléctrico tiene un índice de reutilización y recuperación de materias bastante alto. No obstante, la situación ha mejorado a nivel general de unos años para aquí, pues la población ya es consciente de que no se puede tirar a la basura con el compostaje, por ejemplo. Pero aún falta mucho.