In Memoriam | Quica García, detrás de los primeros desfiles de la Mostra y del salto a la moda del encaixe
CARBALLO
La diseñadora, natural de Ourense, falleció el pasado 24 de diciembre a los 82 años. Fue precursora en la incorporación de la artesanía camariñá a prendas como la lencería de lujo, masculina y femenina
05 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hoy el encaje de Camariñas es vanguardia. Está en la moda, se combina con otras artesanías y luce las más diversas caras. No obstante, esta contemporaneidad tiene un inicio y atesora nombres. Es el caso del de la diseñadora Quica García, fallecida el pasado 24 de diciembre a los 82 años. Ahora que falta, en su entorno familiar han sentido especialmente esta 35.ª Mostra do Encaixe, tan redonda, pues en la primera y al menos también en la segunda estuvo Quica, natural de Ourense. Así lo atestigua la hemeroteca y así lo recordaba este viernes Juan Fernández, hijo.
Quica nutrió aquellos primeros desfiles de la entonces llamada Mostra do Encaixe de Bolillos, nutrió la Mostra misma, y lo hizo apostando por algo pionero: dejar de reducir el encaixe a mantelería, cortinas y piezas de hogar para llevarlo a la moda. A los vestidos de novia —mucho llamó la atención con alguna creación—, pero también a pijamas, trajes de fiesta y, ojo, lencería masculina y femenina. Era aquel el origen de los desfiles actuales. El éxito de Quica en 1991 —la hemeroteca de La Voz detalla más de 60 piezas— motivó que regresase a la pasarela en 1992. «Originalidad y novedad, pues apenas se había aplicado puntilla de Camariñas en la confección de modelos similares», recogían las crónicas.
Aunque ourensana, Quica desarrolló el grueso de su carrera como empresaria en A Coruña. «Fue una gran defensora del encaje, lo llevó allí a donde pudo», recuerda su hijo: «Era una mujer emprendedora y con ilusión por lo que hacía. Lo que más la identifica es la ética en toda su trayectoria, además de su creatividad».
El contacto más directo de Quica con esta artesanía le llegó a través de su suegra, «siempre palilleira y palillando», de A Ponte do Porto. La diseñadora tuvo en su día gran apoyo del expresidente de la Xunta Manuel Fraga, y fruto de su esfuerzo y virtuosismo vio asimismo ligado su nombre al de otros tan conocidos como Nieves Herrero o Isabel Preysler. Sus diseños llegaron a la Cibeles o al icónico Marbella Club. Sumó encaje a la prestigiosa marca Escorpion, y también supo engrandecer el lino junto con el asimismo diseñador ourensano Antonio Outeiriño, otra revolución de la moda gallega. Con Quica dio pasos en márketing Ignacio Molina, por años ligado a la firma Caramelo.
El nombre de la ourensana está en la memoria de exparlamentaria Marisol Soneira, hondamente implicada en las primeras Mostras. Todavía recuerda el esfuerzo para convencer a las artesanas de cara a su participación en la cita: «Foise parroquia por parroquia». También está Quica en la memoria de la actual edila de Encaixe, Encarna Liñeiro, que en 1991 era una joven voluntaria: «Para nós a Mostra era a nosa Expo». Avanza que, para cuando concluya esta edición del encuentro, tiene pendiente una reunión con familia de la creadora. Y es que aquel 1991 lo cambió todo, fue un antes y un después para la villa del encaixe, que tratando de dignificar y rendir homenaje al trabajo de sus palilleiras, acabó creando uno de los centros de vanguardia de la moda y de la artesanía en Galicia. Así se ha vuelto a ver y ratificar este mismo año. Aquella Mostra de hace 35 años la inauguraron Bautista Santos, alcalde de la localidad, junto a Fernando González Laxe, ya expresidente de la Xunta; el conselleiro de Industria Juan Fernández, y Salvador Fernández Moreda, presidente de la Diputación Provincial de A Coruña, organismo que sigue patrocinando el encuentro.