Guillermina Rodríguez: puro corazón y bondad, siempre al servicio de la lucha contra el cáncer

aecc a coruña

CARBALLO

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Era vicetesorera del Consejo Provincial de la Asociación en A Coruña y falleció este lunes

09 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La gran familia que conformamos la Asociación Española Contra el Cáncer estamos de luto. El lunes nos despertamos con la triste noticia de que nos había dejado nuestra querida amiga y compañera Guillermina Rodríguez, vicetesorera del Consejo Provincial de la Asociación en A Coruña y una persona excelente que siempre trabajó para ayudar a los demás. Nació en Carballo en 1952 y ha fallecido de forma repentina, dejando un vacío enorme en todos los que tuvimos la suerte de conocerla.

Guillermina era una mujer generosa, muy querida y con un compromiso inquebrantable con la lucha contra el cáncer, a la que ha dedicado ocho años como integrante de la Junta Provincial de la Asociación. Desprendía alegría y bondad, siempre cerca de quienes necesitaban escuchar una palabra de aliento, una muestra de apoyo o consuelo.

Su gran corazón no conocía límites, y la humanidad que irradiaba le permitía conectar con los demás a un nivel muy profundo. Estaba permanente atenta a cualquier detalle que le hiciera pensar que alguien necesitaba su ayuda para acercarse a ella y tenderle su mano.

Dedicó su vida a ofrecer esperanza a quienes más la necesitaban, no solo a los pacientes oncológicos y a sus familias, sino también en otros muchos ámbitos, como la integración de personas con discapacidad intelectual. Su legado de solidaridad es un referente para todos y nos inspira a seguir haciendo del mundo un lugar mejor, como Guillermina hizo a lo largo de su vida desde la humildad y la discreción que la caracterizaban, pero con una constancia ejemplar. Su figura quedará para siempre en nuestro recuerdo. Descanse en paz.

(Honras fúnebres)

Su cuerpo está siendo velado en el tanatorio Bergantiños. La conducción del cadáver será hoy a las 18.00 horas. El funeral, de cuerpo presente, será en la iglesia parroquial de San Xoán Bautista de Carballo y el sepelio en el cementerio municipal.