José Pérez: «Nuestra gestión va desde aparatos enormes de hospital hasta tostadoras»

María Meizoso CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

ECOVOZ 2022 | En 20 años, Recyclia ha logrado tejer una extensa red que administra equipos electrónicos, eléctricos y pilas

28 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Como entidad administradora de las principales fundaciones medioambientales dedicadas al reciclaje de residuos electrónicos y pilas, Recyclia avanza con paso decidido —desde su constitución en el 2012— consolidada como todo un referente en su sector. Suya es la red de recogida de lo que ha pasado a denominarse como basura tecnológica. «Lo que hacemos es administrar unos sistemas que se dedican a equipamientos electrónicos, pilas y baterías. Nuestra gestión va desde aparatos enormes de un hospital a un cepillo eléctrico o una tostadora. Y lo mismo con las baterías, desde una pequeña cilíndrica a la de un coche», señala su consejero delegado, José Pérez.

—Son un referente y por ello copia y analiza el patrón que siguen. ¿Cuáles son sus singularidades?

—Llevamos más de veinte años trabajando en esta área y trabajando en el concepto que se establece en toda Europa, que es la responsabilidad amplia del producto. Establecer sistemas que permitan financiar esta recogida y, al mismo tiempo, que los productores, fabricantes e importadores de productos puedan cumplir su obligación, que tienen según la ley, de reciclar todos aquellos productos que ponen en el mercado. Somos un instrumento para conseguir eso. Lo hemos hecho con gran eficacia en todos estos años y por eso la confianza de más de 1.600 empresas que se dedican a la comercialización de estos productos.

—Se estima que debemos reducir el consumo de este tipo de materiales en un 30 %. ¿Qué pasos se han dado?

—Toda la política legislativa de Europa va en la aplicación de las tres erres. Por un lado, la reducción, porque el mejor residuo es el que no se produce y ahí están todos los esfuerzos que se están haciendo en ecodiseño a la hora de reducir el impacto ambiental de los equipos y, en el caso de que se produzcan, al menos que el diseño favorezca lo que sería la segunda erre, que es la de la reutilización, la de aprovechar ese equipo o sus piezas para ponerlo de nuevo en el mercado. Y, la tercera, la del reciclaje. Esto es el tratamiento controlado en plantas que también tiene unos beneficios económicos importantes porque se obtienen unas materias primas que vuelven al círculo productivo.

—Dos años del inicio de la pandemia. Los hábitos de los consumidores cambiaron. En su actividad, ¿qué incidencia ha tenido?

—Al principio fue un impacto, tuvimos que reconfigurarlo todo porque fuimos sector esencial. Desde el punto de vista del consumidor hemos visto dos cosas: que al principio los residuos no aparecían y, por otro lado, un mayor número de generación de residuos. En esa segunda etapa, se compraron muchos equipos electrónicos porque, lo que no se gastó en viajes y ocio, se destinó a cambiar la cocina, un televisor... En definitiva, se alteró el ciclo de la generación de residuos. Afortunadamente, pudimos afrontarlo con la colaboración del transporte, que mantuvo su actividad. Y en cifras hemos reciclado aún más.

«Empezamos con dudas y pruebas piloto en Galicia hasta llegar a las 415.727 toneladas»

Conocer en detalle cuáles los eslabones que incluye la cadena logística y operativa que sigue Recyclia a la hora de gestionar sus residuos nos acerca un poco más a su actividad. Pérez lo resume explicando que «facilitamos el depósito de los mismos, ya sean profesionales o domésticos, cuando ya no nos valen. Puede ser en un punto limpio municipal o en la red propia». En su caso, cuentan con más de 50.000 por toda España. A partir de ahí, «a los centros de almacenamiento temporal», donde se agrupan «para optimizar el transporte». Cuando los equipos llegan a planta comienza la labor de triaje y clasificación. Por último, ya en la planta, «el equipo pasa por la trituración para generar partículas y así llegar a obtener esa masa de cobre, cinc, plástico, hierro o metales que vuelvan al ciclo productivo».

—El respaldo a la trayectoria de Recyclia viene avalado por cifras. Entre ellas, la de la evolución de las toneladas de residuos que gestionan.

—Empezamos muy modestamente, con dudas. Era hacer frente a la recogida de algo que no se había hecho. Curiosamente hicimos algunas pruebas piloto en Galicia. Con los años hemos ido creciendo hasta llegar a un balance muy positivo, después de dos décadas, con 415.727 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos gestionados.