Intervenidos 5 millones en droga en la Costa da Morte desde que estalló la pandemia

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

CESAR QUIAN

Desde enero del 2020 fueron arrestadas 58 personas, 19 de ellas residentes en la comarca

13 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La Costa da Morte siempre fue escenario de descargas de droga. Mercantilismo ilegal a gran escala, incluso en los últimos años, como lo demuestra la aparición de varias planeadoras con la quilla al sol en Santa Mariña, Ponteceso, el 12 de junio del 2016, o el pasado 20 de febrero en Corcubión. O la narcolancha vinculada a un caramiñán interceptada en Dumbría el pasado 12 de mayo en la AC-552 sobre un remoque con destino, supuestamente, a Vilanova de Arousa. Así como los desembarcos de cocaína realizados, también en 2016, en las playas de Aviño y Os Muíños, o la incautación de una planeadora camuflada bajo la apariencia de un pesquero en un antiguo astillero de Cabana en enero del 2015.

Pero, al mismo tiempo, hay que hablar de grupos criminales que operan a media escala y que, poco a poco, tratan de recuperar, o bien de introducirse en el mercado fijando bases operativas estables en la Costa da Morte. O eso es lo que confirman los últimos operativos de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Desde que estalló la pandemia, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una docena de actuaciones en la Costa da Morte, con intervenciones importantes en Carballo, A Laracha, Cee, Cerceda, Camariñas o Fisterra, que se saldaron con 58 personas detenidas, de las que 19 residen en la Costa da Morte, así como e decomiso de 5 millones de euros en drogas.

Dos operativos destacan sobre el resto: el primero, el efectuado a finales de enero del 2020. Se trató de un grupo de once personas que actuaban en Madrid, pero que contaban con ramificaciones en Vigo y Carballo. En la capital de Bergantiños fueron intervenidos 9,5 kilos de heroína con un precio en el mercado negro de 900.000 euros y se apresaron a dos personas. El otro gran dispositivo tras el estallido de la pandemia se efectuó a finales de julio del pasado año en una antigua sala de fiestas de Xesteda reconvertida en una moderna plantación de marihuana. Fueron apresadas 10 personas, pertenecientes a un los grupos más activos que había en Galicia y se requisaron 2.600 plantas así como seis kilos de marihuana listos para su comercialización.