¿Te esperarías este negocio en una pequeña aldea?

Patricia Blanco
p. blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Silvina Muñoz, en una imagen de archivo, anterior a la pandemia
Silvina Muñoz, en una imagen de archivo, anterior a la pandemia Diego Alonso

INNOVAR FUERA DE GRANDES URBES | Desde el rural de la Costa da Morte, variados proyectos han conseguido ser pioneros y referenciales. Desde O Sisto (Baíñas), desde Carreira (Zas), desde Xaviña (Camariñas), desde Fornelos (Baio), desde Berdeogas (Dumbría)...

26 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Emprender, y emprender en el rural, es una decisión valiente». Esta reflexión en Facebook de Algareira by Silvina Muñoz aglutina ideas esenciales: la fortaleza de impulsar un proyecto propio, la apuesta consciente por un núcleo pequeño y el agarre a los nuevos métodos, como las redes sociales, que la tecnología faculta para llegar a una visibilidad que, quizás, sería mayor en ciudades. Población dispersa, comunicaciones que deben mejorar, una Red que va y viene y un transporte público bastante precario son el contexto en el que, pese a todo, han logrado destacar variados proyectos en la Costa da Morte, unos más antiguos y otros más recientes, convirtiéndose en referencia. Llegar a ellos implica un viaje a propósito. Son de esos negocios que uno no se esperaría ahí, en el corazón de una aldea.

Algareira by Silvina Muñoz, en estos momentos en cierre por vacaciones, ya tiene su trayectoria. En el lugar de Os Borreiros, Xaviña, Camariñas, en pleno Camiño dos Faros, está este obrador artesanal de una joven con raíces argentinas decidida, no solo a acercar gastronomía tradicional de su tierra, desde los alfajores a las empanadas, sino a empaparse de Costa da Morte y de esencia de Galicia para hacer dulces a base de algas o de patentar unos huevos de Pascua argentinos con encaje comestible que evoca la tradición artesana del municipio que la acoge. Sus creaciones, con especial atención a intolerancias y alergias alimentarias, han llegado aquí y allá. Seguirla en redes es impregnarse de una filosofía que también implica mimar el lugar en el que se asienta, a través de la colaboración con varias entidades sociales.

Restaurante O Cruceiro, en Berdeogas (Dumbría)
Restaurante O Cruceiro, en Berdeogas (Dumbría) BASILIO BELLO

Acercarse al obrador de Silvina puede ser una experiencia, al igual que ir hasta el restaurante O Cruceiro, en Berdeogas, Dumbría, donde han conseguido destacar y ser meca de quienes buscan producto de temporada (setas, erizo...) y creaciones identitarias. «O medo era o emprazamento», decía hace justo un año Santiago González. Pero ahí están, demostrando que no hace falta ir a una gran urbe para disfrutar de calidad, diseño e innovación en el plato, como lo viene haciendo desde el núcleo de Barizo (Malpica) el único estrella michelin de la Costa da Morte, As Garzas.