Siete concellos de la Costa da Morte tienen transporte escolar compartido, pero no se usa

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Ana Garcia

El servicio es una mejora importante, pero aún no ha calado entre los vecinos

22 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El transporte público se ha multiplicado en la comarca en los últimos años en una doble dirección. La primera, con la creación de nuevas líneas (muchas: con más puntos de origen y más de destino) y de nuevas compañías que se han hecho cargo de ellas. Una revolución muchos años demandada, pero que tal vez llegue tarde y, sobre todo, que ha quedado un poco enterrada por los problemas de la pandemia, y justamente este cambio arrancaba pocos meses antes del estallido del coronavirus.

La segunda es el transporte escolar compartido. Fácil: poder usar el autocar del colegio o del instituto por adultos, con la ventaja de que además el punto final está en los centros de salud (si hay demanda de al menos un pasajero). Una persona que suba al autocar en Rus en el autocar que conduce al instituto Parga Pondal (por ejemplo: uno de tantos), debe ser llevada al centro de salud si así lo pide. Y los trayectos cuestan siempre 1,45 euros. Un cambio muy relevante que está en marcha (desde el inicio del curso, hace unos días) en Coristanco, Carballo, Camariñas, Zas, Cee o Ponteceso, además de Carnota y Santa Comba. Todos ellos, con una UTE que también tiene las nuevas líneas ordinarias. En A Laracha, lo mismo, pero con otra empresa. Una opción de movilidad que apenas tiene usuarios.

La primera ruta, casi pionera, fue en Coristanco hace 4 años justos

El uso del transporte escolar abierto a cualquier usuario tiene dos normas básicas. Una, tiene que haber sitio en el autobús, y más en tiempos poscovid (fue planeada antes de ellos). Sin eso, no hay nada que hacer. La otra es reservar plaza. Hay un número estándar para avisar el día anterior, el 988.687.800, gestionado por una concesionaria de la Xunta. En la práctica, es notorio que, en el día a día, si alguien se acerca a una parada y hay sitios de sobra, no va a tener problema, pero ese no es el procedimiento.