Los aforos impidieron a los albergues de la Costa da Morte aprovechar la llegada de peregrinos

Marta López CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

BASILIO BELLO

En verano estuvieron solo al 30 %, pero la demanda fue bastante superior. Constatada una caída en el número de caminantes extranjeros

05 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«Se máis espazo tivésemos, máis encheríamos». El albergue Et Suseia de Muxía abrió apenas a finales de julio, pero ya pudo saborear el tirón del  Camiño a Fisterra, incluso en un Xacobeo tan atípico como el actual. «Tivéronnos todo o verán ao 30 % e estivemos completos. Agora subiron ao 50 % e de novo estamos sen prazas libres», añaden los responsables, una visión que comparten otros establecimientos consultados.

En el albergue Moreira de Cee, por ejemplo, solo pueden acoger a once peregrinos ahora que están al 50 %. Aparentemente, dicen, está siendo un verano bastante bueno, ¿pero cómo comparar con otros años si solo pueden usar la mitad de su establecimiento? Aun así, aseguran, «cremos que foi un agosto bo para todos, houbo bastante xente», pese a que su capacidad de maniobra se haya visto muy limitada por las restricciones de aforo, que solo podían saltarse si se trataba de un grupo burbuja, algo que los caminantes debían acreditar «asinando unha serie de documentos» a modo de garantía, explican desde el Moreira.

En Fisterra, basta un telefonazo a la oficina de atención turística para comprobar que la afluencia de peregrinos no cesa en ningún momento del día. En junio expidieron 729 fisterranas, en julio superaron las 1.500 y la cifra de agosto, todavía no disponible, apunta en el mismo sentido: mucha afluencia, sobre todo nacional.