Javier Domínguez, presidente de Sogama: «Eliminamos más de 285.000 kilos de residuos sanitarios de bajo riesgo»

María Meizoso CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Ana Garcia

ECOVOZ 2021 | Sogama, que jugó un papel clave en la pandemia, avanza en la construcción de tres nuevas plantas de compostaje

07 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con los efectos ocasionados por la pandemia todavía muy presentes, desde Sogama (Sociedade Galega do Medio Ambiente) encaran lo que resta de 2021 «con mucho esfuerzo y profesionalidad». Así lo manifestó la pasada semana en Radio Voz su presidente, Javier Domínguez. El suyo es un servicio esencial, por ese motivo, añadió, «quiero agradecer especialmente a todo el personal el trabajo que han hecho en los últimos meses».

-Y, a partir de ahora, ¿qué pasos marca su hoja de ruta?

-La tenemos perfectamente definida. Además de seguir mejorando la gestión diaria y continuar prestando un servicio público, el protagonismo recaerá en la gestión diferenciada de la fracción orgánica contenida en los residuos urbanos. Tenemos ya una planta de compostaje en funcionamiento, aquí en Cerceda, y se sumarán otras tres: Cervo, Vilanova de Arousa y Verín. Se trata, sobre todo, de un plan orientado a cumplir con las directrices legales establecidas por Europa en las que cobra especial peso la valoración de la materia orgánica. Lograremos que los ayuntamientos adheridos a Sogama que, a día de hoy son 295, dispongan de una instalación de biorresiduos o de transferencia a menos de 50 kilómetros.

-Con la pandemia se multiplicaron los residuos sanitarios. ¿Qué papel ha jugado Sogama en este ámbito?

-Efectivamente, uno de los efectos de la pandemia fue el incremento de los residuos sanitarios. Llegó un momento, incluso, en el que la planta que se encargaba de su tratamiento estuvo sobresaturada. El Sergas tenía que darle una correcta gestión a esos residuos y recurrió a Sogama para que incorporásemos a nuestro proceso los de bajo riesgo, es decir, los buzos, los guantes, las mascarillas... Nosotros, en calidad de empresa pública, no podíamos permitir que un problema de salud pública derivase en otro mayor y redactamos el proyecto en tiempo récord. Así que, tras disponer de la autorización de la administración, habilitamos una instalación provisional para que estos residuos fueran triturados y acondicionados para valorizarlos a una temperatura de 850 grados para así garantizar la eliminación de patógenos y otros agentes nocivos. En Sogama para esto se contrató personal externo que se rigió por horarios diferentes al resto. Conseguimos eliminar más de 285.000 kilos de residuos sanitarios de bajo riesgo.