Manuel Lires, un fisterrán en la creación del Centro Gallego de Río Gallegos

Luis lamela

CARBALLO

GALERÍA DE EMIGRANTES | También en 1926 Manuel Lires fue elegido vocal de la primera junta directiva de la Sociedad Finisterre en América

29 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Manuel Lires, El Pive, nació en el municipio de Fisterra en 1886. Emigró para la Argentina con 24 años, casado y con la profesión de marinero. Embarcó en el vapor Oropesa en A Coruña y arribó a Buenos Aires el 21 de agosto de 1910. Poco después se trasladó a trabajar a la Patagonia para residir en Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz, en donde se le unió su esposa. En su nuevo lugar de residencia participó en la creación del Centro Gallego. El 25 de julio del año 1927 se reunió en una cena de camarería con un numeroso grupo de coetáneos residentes en aquella zona, un total de 36 individuos entre los que estaban los corcubioneses Benigno y Salvador Lago Estévez y también Fernando Tanarro; así como los fisterráns Juan y Manuel Lires, Francisco Calo, José Traba, Francisco Muñoz...

A los postres, y a iniciativa de Benigno Lago Estévez, se eligió una comisión organizadora para crear un centro gallego en la localidad. Y así lo hicieron y quedó fundado el Centro en el mes de agosto siguiente, y levantaron poco tiempo después un edificio (imagen) en el que se celebraron comidas, romerías, bailes, fiestas sociales... También en 1926 Manuel Lires fue elegido vocal de la primera junta directiva de la Sociedad Finisterre en América, y en ese mismo año efectuó un viaje de recreo, acompañado de su esposa, a su tierra natal, regresando a Buenos Aires en el vapor Madrid en los últimos meses de aquel año.

Mucho después, en 1967, aparece un tal Manuel Lires en Buenos Aires con 81 años, pero no tenemos la certeza de que sea el mismo, aunque coincide en la fecha de nacimiento. Este Manuel Lires constituyó la sociedad Talleres, Gráficas Recali Sociedad Anónima, Comercial, Industrial, Financiera e Inmobiliaria, junto con otros socios con un capital de dos millones de pesos, representados por 20.000 acciones: 700 fueron suscritas, por un importe de 70.000 pesos, por Manuel Lires. Una aventura empresarial tardía en todo caso para nuestro hombre, por eso no estamos seguros de que sea el mismo emigrante. Tampoco nada sabemos de su fallecimiento.