Empresas energéticas despegan desde la Costa da Morte

s. g. CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Ana Garcia

ESPECIAL INDUSTRIA EN LA COSTA DA MORTE | El potencial eólico sigue atrayendo a las grandes compañías

01 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde los primeros saltos hidráulicos en O Ézaro hace más de un siglo, la producción y desarrollo de la energía siempre ha estado muy presente en la Costa da Morte, y en varios sectores: compañías que han destacado (aún lo hacen) con proyectos por toda España y el extranjero (como Garaysa), centradas últimamente en las renovables, o aquellas que ya a mediados de los años ochenta escogían la zona como puerto de entrada nacional del desembarco eólico. Son más de 30 años ya de construcción de parques eólicos, y todas las grandes empresas del sector (Greenalia especialmente) tienen o tuvieron intereses en alguno de los parques que hay o que va a haber.

Una de ellas es EDP Renewables, que LLEVA en Galicia desde 1999, y que en la Costa da Morte tiene los parques de Zas (ya repotenciado y en marcha) y Corme (también renovado, y a punto de arrancar otra vez), además de otros en tramitación y proyecto. Entre unos y otros, EDP está en tres de las cuatro provincias gallegas (falta Ourense). Juan Rey, directivo de la compañía, señala que están en expansión, con una cartera de actuaciones muy amplia, en la que más o menos puede calificarse como la tercera ola de parques en la comarca, tras la de los primeros 90, la del arranque del milenio y la actual. No es solo cantidad, sino un cambio tecnológico y de tamaño que nada tiene que ver con lo que hay en los montes gallegos. Los parques incluso tomarán el relevo de la central térmica de Cerceda que, como la de As Pontes, ha dicho adiós a la generación térmica con carbón y por lo tanto a sus 557 megavatios de producción (y también a su contaminación de centenares de miles de toneladas de CO2 cada año). Además de grandes aspas en los nuevos molinos (de unos 150 metros de lado a lado), también se están valorando iniciativas relacionadas con el hidrógeno, aunque de menor potencia.

Las energías renovables mandan en el panorama actual, como bien sabe Pablo Echegaray, gerente de la carballesa Garaysa Montajes Eléctricos, compañía que cerró el 2019 con casi ocho millones de facturación, y con proyectos internacionales que la pandemia ha contenido. Entre otros motivos, porque la situación sanitaria no aconseja de momento enviar a trabajadores a algunos países americanos. Ahora trabajan sobre todo por España, con subestaciones asociadas a Plantas fotovoltaicas, entre otras obras en marcha y en proyecto.

Proyectos De los Andes al Yucatán

El primer proyecto de Garaysa en el extranjero fue duro. Se trataba de un central eléctrica en Perú, en la cordillera de los Andes, un lugar con accesos muy complicados. Sin embargo, fue la puerta de entrada para la empresa carballesa en Latinoamérica. Después vinieron más obras, como otra central en Costa Rica, y más tarde comenzaron los parques eólicos. El primero fue en Uruguay y las labores se prolongaron también por un año. Actualmente es México el país que más está demandando la labor de los especialistas de Garaysa, también para grandes instalaciones. La última labor es en el península de Yucatán. También es un polígono de molinos de viento.